Lo intentó, pero no lo consiguió el Cisne ante el Atlético Novás en O Rosal. Empezaron el encuentro muy serios los pontevedreses, sobre todo en las acciones ofensivas aprovechando y materializando prácticamente cada ataque. Sin embargo, fueron las defensivas las que más penalizaron al equipo visitante. Ésto, sumado a la gran intensidad de los de casa, un público totalmente entregado y la efectividad de jugadores muy veteranos como Iago Muíña y Kevin, hizo que al Cisne se le hiciese muy cuesta arriba el partido.
No obstante, hasta el minuto 28 de la primera mitad, la igualdad fue la tónica de un encuentro que se vio afectado por una acción dudosa, donde Andrés Sánchez, jugador muy importante para los de Jabato, fue expulsado.
No ayudó tampoco, que a falta de 30 segundos para el final de la primera parte, el Cisne no sólo desaprovechase la oportunidad de acercarse en el marcador, sino que además encajó un gol que le hizo irse al descanso con una complicada diferencia de cinco goles.
La segunda parte fue la confirmación de que el Novás quiso demostrar que esta categoría no le queda grande, y si es en el primer derbi del año, mejor. Un ejemplo de ésto, y algo muy significativo, fue la dificultad que llegó a mostrar el equipo pontevedrés en anotar (hasta casi 5 minutos).
Y prácticamente ahí se acabó el partido. Sí bien es cierto que los árbitros no tuvieron su mejor tarde, el Cisne fue incapaz de remontar, llegando a estar 11 goles por detrás en el marcador y acabando con un duro resultado (41-31).
Sin embargo, no todo fue negro en el encuentro. Jabato está dando minutos a los más jóvenes en momentos importantes, cosa que a lo largo del año y, sobre todo, de cara a las próximas temporadas, va a ser imprescindible para poder afianzar un equipo de futuro.