"Con mucha incertidumbre y asustados", así están viviendo en el Club Cisne Balonmano las semanas previas al inicio de la Liga Asobal.
El conjunto pontevedrés, que volvió a los entrenamientos esta semana después de cuatro meses alejado de las pistas, celebró este viernes una Asamblea General Ordinaria "tranquila" con la orden del día de revisar las cuentas de la pasada temporada y poner en común las de la próxima.
Según explicó el presidente cisneísta, Santi Picallo, "las cuentas están bien" ya que finalizaron la campaña con un superávit de 365 euros. Ahora tienen que pensar en la próxima, para la que, en un principio, tendrán que abonar una cantidad de casi 434.000 euros. Dentro de esa cifra está contemplada la seguridad social, los salarios de los jugadores y cuerpo técnico, y los 43.000 euros que aún no saben si tendrán que pagar a Asobal que, "en caso de no tener que pagarla, nos liberará", comentó el dirigente.
Se trata de una cifra muy elevada que puede ayudar al club a fichar a un jugador de primera línea, figura para la que "estamos cortos", reconoció Picallo. En un principio, el club tenía pensado echar mano de Víctor Fernández, pero rompió cruzado en navidades y "está justito". Jugará en el SAR de Redondela, filial para el club pontevedrés durante esta nueva temporada donde el jugador se recuperará para "en enero o febrero jugar con el primer equipo en Asobal".
Por el momento, el futuro de la nueva campaña está en el aire, por lo menos en cuanto a asistencia se refiere. "Hay que guardar medio metro por cada lado, lo que baja la asistencia del Municipal a 400 asientos", explicó Picallo, que espera que lo "modifiquen" puesto que van a sacar la campaña de socios el próximo martes "estamos pendientes porque como los socios no puedan ir a los partidos habrá que devolverles el dinero".
En el Cisne son conscientes del problema que supone reducir el aforo en los pabellones y las medidas de seguridad. Si bien ahora están entrenando solos y tienen el pabellón para ellos, "en dos semanas volverán Leis y Teucro, así que a ver cómo se organiza", comentó Picallo, que afirmó estar "muy preocupado por los posibles rebrotes".