Las malas condiciones de entrenamiento que tienen que soportar a diario los gimnastas del Ximnasia Pontevedra no pasan desapercibidas para el gobierno local. Después de la denuncia del nueve veces campeón de España de tumbling, Adrián Soliño, de las goteras, humedades y temperaturas extremas que sufren a diario en sus sesiones, el concejal de Deportes, Tino Fernández, admite que "es una deuda pendiente que tenemos con ellos".
La solución a sus problemas está diseñada, pero no será inmediata. En el proyecto del nuevo complejo deportivo que se edificará en A Parda está planeado un módulo propio destinado únicamente a los clubes de gimnasia rítmica y acrobática de la ciudad, pero "esto no se va a hacer en un año, es un proyecto que nos gustaría ejecutar a lo largo de este mandato", reconoce el edil.
Mientras tanto, "intentaremos parchear la situación, les pido paciencia", solicita. Con el objetivo de encontrar alguna medida provisional, Fernández expresó a PontevedraViva su deseo de mantener una reunión con los gimnastas para conocer sus necesidades y ofrecerle algún tipo de alternativa. "El pabellón de A Xunqueira se mejoró algo porque antes llovía dentro, intentaremos hacer algo para mejorarlo", se propone.
El concejal reconoce que en Pontevedra "existe un déficit de pabellones", pero contactará con los gimnastas en los próximos días con el objetivo de encontrar una solución que les permita seguir consiguiendo victorias a nivel nacional e incluso, en el caso de Melania Rodríguez, optar a una plaza en los Juegos Olímpicos de Tokio.