El estreno liguero, con el árbitro del Mensajero

Pontevedra
13 de agosto 2015

El Comité Técnico de Árbitros de la Real Federación Española de Fútbol ha designado al asturiano César Ramos Domínguez como colegiado del primer partido de liga de la temporada en Pasarón, el domingo 23 de agosto ante el Guijuelo. Fue el árbitro del polémico Pontevedra-Mensajero en el que los canarios ascendieron en la tanda de penaltis

César Ramos, árbitro del partido por el ascenso entre Pontevedra y Mensajero
César Ramos, árbitro del partido por el ascenso entre Pontevedra y Mensajero / Diego Torrado

Poca sensibilidad ha tenido la Real Federación Española de fútbol con las designaciones arbitrales de la primera jornada de liga en la Segunda División B.

El Comité Técnico de Árbitros ha decidido que el asturiano César Ramos Domínguez sea el encargado de dirigir el partido entre el Pontevedra y el Guijuelo el 23 de agosto en el Estadio Municipal de Pasarón.

En sí mismo esto no debería ser noticia, pero se trata del colegiado del polémico partido entre Pontevedra y Mensajero en el que los canarios eliminaron al equipo granate en los penaltis tras un partido que fue calificado por el entrenador del Pontevedra, Luisito, como "a maior vergoña que vivín nun campo de fútbol".

Y es que los granates se sintieron claramente perjudicados por las continuas pérdidas de tiempo de los jugadores visitantes que hicieron que "de 120 minutos só se puidesen xogar 30", explicó Luisito aquel fatídico 31 de mayo en la sala de prensa, en el que llegó a declarar que "se digo o que penso me meten no cárcere".

Además jugadores y cuerpo técnico se quejaron en su día del escaso descuento pese a las interrupciones del juego, incluida la lesión del colegiado, y de un gol anulado que hubiese supuesto el ascenso.

Ahora, dos meses y medio después de aquel día, no sólo el trencilla ha ascendido de categoría, sino que se estrenará en Segunda B en el mismo escenario, el Estadio Municipal de Pasarón, tras una decisión difícil de entender por lo reciente de la polémica y las situaciones de tensión que se pueden generar innecesariamente en el estadio pontevedrés.