El Grupo I de la Primera RFEF, una trituradora de entrenadores

Pontevedra
01 de noviembre 2022

En sólo diez jornadas de campeonato siete rivales directos del Pontevedra en su grupo de Primera RFEF han cambiado de entrenador. Sólo en dos de los casos la mejoría de resultados ha sido notable

Antonio Fernández saluda al segundo entrenador del San Fernando en Pasarón Cristina Saiz

Más que tres puntos el Pontevedra Club de Fútbol ganó el domingo frente al San Fernando tiempo para su proyecto deportivo y calma para trabajar. Así lo pedía en la previa un Antonio Fernández al que los resultados tras seis jornadas sin ganar empezaban a colocar en una situación delicada. El club granate le mostró su apoyo y confianza, y con un triunfo en el bolsillo las aguas se han apaciguado.

No ha sido así en otras plazas de la categoría, y es que la Primera RFEF, en especial el Grupo I en el que militan los granates, se está revelando con una auténtica trituradora de entrenadores. Hasta siete de los 20 equipos del grupo han cambiado ya de preparador cuando sólo han transcurrido diez jornadas de campeonato. Decisiones drásticas que en la mayoría de los casos no han dado el resultado esperado, ya que sólo en dos de esos equipos la evolución positiva ha sido clara.

Esos casos son los del Rayo Majadahonda y la Real Balompédica Linense. En lo que respecta al equipo madrileño decidió dar un cambio de rumbo tras la sexta jornada (cinco derrotas y una derrota), y aunque con Alfredo Santaelena en el banquillo sigue ocupando puestos de descenso (17º) su media de puntuación se ha elevado considerablemente con 7 puntos de 12 posibles (dos victorias, un empate y una derrota). 

Por su parte la Balompédica arrancó la competición encadenando ocho jornadas sin ganar (cuatro empates y cuatro derrotas), dando la alternativa como técnico a Rafael Escobar, quien ha sumado dos triunfos consecutivos para salir de puestos de descenso.

Dos equipos que son la excepción, ya que otros o mantienen más o menos su media de puntos o no han conseguido reaccionar.

El primero en cambiar de entrenador esta temporada fue el recién ascendido Ceuta en la jornada 4 de liga, sin haber conseguido puntuar. José Juan Romero asumió el reto de ponerse al frente de la entidad caballa debutando con una prometedora victoria, pero después ha encadenado cinco derrotas que mantienen a su equipo en la penúltima posición y a siete puntos de la zona de salvación.

Esa misma jornada el San Fernando, que era 14º en la tabla, prescindió de Nacho Castro tras una victoria, un empate y dos derrotas. Salva Ballesta le sustituyó y aunque comenzó con dos triunfos y dos empates, ahora ha enlazado dos derrotas, la última en Pasarón, para ser 12º en la clasificación y ver como el revulsivo en el banquillo empieza a diluirse.

Otros dos casos corresponden a la zona baja del grupo, con un Badajoz que era 16º cuando prescindió del técnico que ascendió al equipo, Isaac Jové, con 5 puntos de 18 posibles (una victoria, dos empates y tres derrotas) y que ahora es 18º tras estrenarse José María Salmerón con triunfo para ver como después llegaban tres derrotas seguidas, es decir, con 3 puntos de 12. Además sorprende el caso de un Talavera ascendido con la liga ya iniciada y que cesó a Rubén Gala después de nueve partidos, en los que sólo sumó un punto. Su relevo, Pedro Díaz, ha debutado con derrota en Córdoba para seguir como colistas de la competición.

Completa la nómina de cambios en los banquillos el Real Club Deportivo en la zona noble de la tabla. El cuadro coruñés decidió despedir a Borja Jiménez cuando eran quintos cerrando los puestos de play-off, tras un inicio lejos de lo esperado (tres victorias, tres empates y una derrota). Óscar Cano asumió el mando de los de Riazor habiendo sumado desde entonces dos victorias y una derrota que dejan al equipo en el sexto puesto.

Analizando al detalle la situación el Pontevedra es el único de los seis últimos clasificados que ha mantenido por ahora la tranquilidad y su apuesta en el banquillo. Sólo el tiempo dirá si ha sido la decisión acertada.