Con la moral por las nubes después de haber infringido la primera derrota al imbatido líder Atlético Navalcernero, el Poio Pescamar afronta una nueva jornada de liga dispuesto a mantener el pulso con el cuadro madrileño por primer puesto de la liga, del que solo le separan dos puntos.
Las rojillas viajan este fin de semana a Madrid con el objetivo de sumar otros tres puntos en una jornada en la que, a priori, ni Navalcarnero ni Burela deberían fallar.
Las de Luís López Tulla se miden al Móstoles, que marcha en novena posición con un cómodo colchón de puntos sobre el descenso y ya muy descolgado de la pelea por meterse entre los cuatro primeros clasificados que disputarán a final de temporada el playoff por el título de liga.
El balón echará a rodar en la cancha mostoleña a las 18.30 horas.
Hora y media antes lo habrá hecho en el pabellón de A Raña, en el que se enfrentarán en un derbi gallego Marín Futsal y Ourense Envialia.
La victoria de la semana pasada de las morracenses supuso todo una bocanada de aire para un equipo que comenzaba a asomarse a la zona de peligro. Ahora buscarán un segundo triunfo consecutivo que aleje por completo el miedo a un posible descenso y sitúe a las de A Raña en una zona tranquila como en la que se encuentran sus rivales.