Hubo que esperar a los diez últimos minutos de encuentro para respirar con tranquilidad en A Seca. El Poio Pescamar acumuló llegadas y oportunidades claras para batir la meta del Roldán, pero no pudo festejar un tanto hasta los compases finales de un encuentro que se dirigía hacia un injusto empate sin goles.
Nada más comenzar el partido, ambos equipos protagonizaron sendas aproximaciones a las metas rivales, pero fueron las rojillas las que buscanron con más insistencia el tanto a lo largo del primer tiempo. Lo intentaron Laura Uña, Marta y Luci, aunque también las visitantes tuvieron alguna que otra opción para adelantarse en el marcador.
Tuvo que pedir tiempo muerto Luís López Tulla para ajustar sus piezas. Y la charla sirvió para reactivar la producción ofensiva local, que siguió percutiendo la portería rival por medio de Dani Sousa o Laura Uña. Y al filo del descanso, la portera del cuadro murciano, Almudena, desbarató una doble ocasión conservera que llevó el nombre de Anna y Sousa.
Tras el paso por vestuarios, llegó el turno del Roldán, que obligó a intervenir a Sandra Buzón a sendos lanzamientos de Toñi y Noelia Montoro.
Respondió Luci con dos disparos, uno de ellos que se estrelló contra el larguero del Roldán y que sirvió como preludio de la avalancha ofensiva que tenía preparada el Poio Pescamar, que no estaba dispuesto a dejar escapar los puntos de su casa.
Pasada la media hora de juego, una volea de Dani Sousa acabó con la resistencia murciana. Y sin tiempo para reaccionar, Sandra Buzón aprovechó el juego sin portero del Roldán para apuntillar a las rivales desde su propia portería. Antes ya pudo haber sentenciado Laura Uña, pero su disparo se estrelló en el poste.
Tres puntos merecidos que mantienen vivo el sueño del Poio Pescamar de meterse en la final a cuatro por el título y de disputar el triunfo en primer puesto en la liga regular al Burela y al Futsi Atlético Navalcarnero.