Después de semana, meses de incertidumbre, al fin el Poio Pescamar piensa en retomar la actividad con la tranquilidad que le da la modificación del protocolo autonómico por el Covid-19 para equipos de categoría nacional y también los movimientos en la Real Federación Española de Fútbol para poner fecha al inicio de la liga en la Primera División de fútbol sala.
"Se calcula el 18 de octubre para empezar, así que necesitamos un mínimo de 6 semenas de pretemporada. No podemos tener a la gente más tiempo parada", reconoce el presidente del club rojillo, Juanjo García.
Por lo de pronto el equipo conservero ha llamado ya a sus jugadoras para que se establezcan en Poio y pasen entre este jueves y viernes las pruebas serológicas que descarten su contagio por coronavirus. Además las futbolistas recibirán una charla sobre la prevención de riesgos laborales en la que se les explicará el protocolo a seguir.
Es el paso previo a inicio de los entrenamientos, que si todo va bien se producirá este mismo viernes 4 de septiembre con una primera sesión en el pabellón de A Seca.
Un paso adelante que esperaban con impaciencia en el Poio Pescamar después de casi 6 meses de parón, aunque desde la entidad se lo toman con prudencia y han diseñado una vuelta al trabajo progresiva con una primera semana sin apenas contacto entre las jugadoras.
La entidad conservera ha querido agradecer el apoyo durante los últimos meses a sus patrocinadores, que le han permitido aguantar el parón deportivo sin tener que acogerse a un ERTE.