No serán semanas tranquilas las que esperan a partir de ahora al Poio Pescamar, que esta semana ha vuelto a la normalidad de entrenamientos y competición superado un brote de coronavirus en el equipo.
Esa circunstancia obligó a aplazar las tres últimas jornadas de liga, fechas que ahora debe recuperar y que obligarán a afrontar un auténtico maratón de partidos, con semanas de tres encuentros.
Por lo de pronto las rojillas trabajan en recuperar su forma física de cara al choque con el que volverán a las pistas, el próximo domingo 7 de febrero a las 19.00 horas en A Seca frente al Viaxes Amarelle, séptimo clasificado del grupo con 6 puntos.
Pese al parón el Poio mantiene todavía el segundo puesto de la tabla con 19 puntos, lugar que ahora deberá defender con uñas y dientes.
En cuanto a los compromisos aplazados, se sigue trabajando en encontrar fechas, sin que se haya llegado a un acuerdo por la dificultad de algunos rivales de jugar y desplazarse en días laborables, algo que no ocurre en una plantilla profesional como el de A Seca. En este sentido el cuadro conservero debe recuperar los encuentros ante Leganés en casa, Roldán fuera y Cidade das Burgas, también a domicilio, junto a las seis jornadas que restan para finalizar la primera fase de la liga.
Este partido en Ourense, el último en aplazarse, era el primero previsto para recuperar ya la próxima semana, pero la convocatoria con la Selección Española Absoluta de las dos guardametas del Poio, Silvia Aguete y Caridad, frustró inicialmente esa posibilidad, antes de conocerse la cancelación de los amistosos frente a Brasil.