El descenso administrativo a Tercera División del Club Deportivo Ourense abre una seria posibilidad de ascenso en los despachos para el Pontevedra Club de Fútbol, equipo que por méritos deportivos será el primero al que ofrezcan esta vacante.
Por una parte, el Ourense pierde la categoría al no haber sido capaz de afrontar la deuda contraída con la plantilla antes de las 12:00 horas de este lunes, plazo fijado por la comisión mixta formada por la AFE y la Federación Española de Fútbol.
La cantidad a pagar se situaría en torno a los 160.000 euros
El reglamento en estos casos es claro y situaría a los granates a un paso de Segunda B, puesto que en primera instancia la plaza corresponde al equipo gallego con mejor derecho deportivo, sumando los puntos conseguidos en la fase regular y los partidos de play-off de ascenso, donde el Pontevedra cayó en la última eliminatoria ante el Puertollano mientras Cerceda y Boiro lo hicieron en el primer cruce.
En caso de que ninguno de ellos cumpla los requisitos los derechos pasarían a los equipos de la misma demarcación territorial que hayan descendido de Segunda B, es decir, el filial del Celta de Vigo, y por último al resto de equipos de la Tercera Gallega por orden de clasificación y a los demás descendidos de Segunda B.
Para hacer efectivo el ascenso el club lerezano debería abonar una cantidad que se corresponde a la media de la deuda que ha hecho descender a Ourense, Noja y Laudio, una cifra que a falta de confirmación por parte de la Federación Española se situaría en torno a los 160.000 euros.
José Manuel Fernández: "Mi obligación es estudiar todas las opciones y plantearlas al Consejo"
Si el Pontevedra reúne esa cantidad obtendría la plaza en Segunda B, pero desde el club por el momento prefieren no posicionarse oficialmente hasta la reunión que el Consejo de Administración mantendrá durante la tarde del martes, aunque algunos de sus miembros ya han comenzado a trabajar en esta posibilidad.
Así lo ha reconocido el presidente del Pontevedra, José Manuel Fernández, al asegurar que "mi obligación es estudiar todas las opciones y plantearlas al Consejo".
Esta reunión se antoja clave en el futuro del equipo granate, que todavía tendría la opción de pelear por una plaza en la categoría de bronce, esta sin coste alguno, si finalmente el Puertollano renuncia al ascenso, una circunstancia que hasta el momento niega el club manchego.