Fútbol, solo fútbol y nada más que fútbol. Es la orden dada desde la dirección deportiva del Pontevedra para esta semana. El equipo se juega la permanencia en Primera Federación este domingo en su visita al San Fernando y desde la directiva quieren que el vestuario se centre únicamente en preparar esta auténtica final.
Superar la goleada sufrida el pasado domingo, aislar a los jugadores de la pitada del público y evitar preguntas sobre el plebiscito que supuso el redebut de Gueye en Pasarón están detrás de un nuevo decreto de la ley del silencio. Los dirigentes granates impedirán a los jugadores realizar declaraciones en público a lo largo de esta semana para poner el foco únicamente en la necesidad de sumar los próximos tres puntos.
Mientras tanto, este miércoles se respiró normalidad y buen ambiente en el campo de entrenamiento. El primer equipo ha superado ya el palo de la derrota en casa contra el Mérida y está plenamente centrado en el próximo partido.
En una sesión dirigida por Álex Salgado y Dani Vilas, bajo la atenta supervisión del entrenador Juan Señor, el grupo realizó ejercicios de posesión, pase, presión y finalización. Integrado en la dinámica de trabajo se encuentra ya el centrocampista Yelko Pino y el lateral izquierdo Samu Araújo, que ya disfrutó de minutos de competición el pasado sábado. Completaron la sesión jugadores del filial como Arnosi, Abal, Valentín y Víctor Casais.
En cambio, se mantienen al margen del grupo los lesionados Rufo y Víctor Nikolov, mientras que Churre trabajó a menor ritmo por precaución. Tampoco saltó al campo de entrenamiento hasta última hora para realizar carrera continua Alberto Rubio, que padece una lesión que le impidió entrar en la convocatoria del último partido y cuyo alcance todavía no ha trascendido.