El Pontevedra deja escapar el triunfo ante el Celta B en el último suspiro y permanece en la UCI (1-1)

Pontevedra
30 de enero 2021

Los de Jesús Ramos fueron incapaces de sentenciar un partido en el que se adelantaron por medio de Charles en una primera parte de clara superioridad granate, que se disipó en el segundo tiempo. El Celta B se lanzó con todo a por el empate, los visitantes fueron incapaces de aprovechar los espacios al contragolpe y Alfon logró el empate en el último minuto

Partido de liga en Barreiro entre Celta B y Pontevedra en la temporada 20/21
Partido de liga en Barreiro entre Celta B y Pontevedra en la temporada 20/21 /

Sexta jornada consecutiva sin ganar para el Pontevedra. Los granates lograron adelantarse en el marcador en la primera parte pero fueron incapaces de matar el partido cuando el Celta B se lanzó desesperadamente a por el empate, que encontraron en un incomprensible despiste defensivo en el minuto 89.

Un punto suman los granates que permite poner fin a una racha de tres derrotas consecutivas pero que se antoja insuficiente en la contrarreloj en la que se ha convertido esta segunda vuelta de competición. El equipo de Jesús Ramos, lastrado por su escasa profundidad de banquillo y falta de ideas, está en una situación límite, en la que ya solo le queda sumar de tres en tres, para cumplir el objetivo de clasificarse para la Primera RFEF.

Enésima final la que disputaba el cuadro de Pasarón. Pero esta vez los jugadores se lo creyeron y salieron a por el partido desde el primer minuto de juego. El Pontevedra presentó una presión adelantada que puso en aprietos la salida desde atrás del filial celeste. Y cuando robaban movían el balón con comodidad de una banda a otra y siempre en campo rival.

En la primera llegada al área del partido, minuto 6, Charles tiró un desmarque a la espalda de la defensa, controló y puso un pase excepcional para Rufo, que se adelantó en el primer palo pero su remate raso cruzado se encontró con una mano milagrosa de Sequeira que envió a córner para impedir el tanto visitante.

La ocasión espoleó a los granates y pocos segundos después, Damiá, titular por primera vez en el doble pivote junto a Borja porque la baja de última hora de Pol Bueso obligó a colocar a Imanol de central, probó fortuna con un disparo lejano que salió alto.

La borrasca granate se estrelló contra el larguero en la jugada más clara del encuentro. Sabater la puso al segundo palo a la carrera de Jorge que desde el aire la cedió a la frontal del área pequeña donde apareció Rufo libre de marca para estrellar inexplicablemente el esférico contra el travesaño.

Intentó el Celta B sacudirse la presión y logró coger aire con un centro de Bruninho que Josipovic remató demasiado cruzado.

Estaban los dos contendientes en tregua hasta que de nuevo Charles controló de forma exquisita con el pecho un balón dentro del área que Ferraras se había tragado. Salió Sequeira desbocado a subsanar el error de su compañero, pero el delantero brasileño escondió el balón y se dejó arrolar por el meta costarricense. Penalti, que el propio Charles anotó con serenidad por el centro de la portería.

Justo premio para los de Jesús Ramos que estaban siendo muy superiores al rival. Sin embargo, y no es la primera vez que ocurre esta temporada, el Pontevedra decide dar un paso atrás cuando se pone por delante en el marcador. Buscaban contragolpes los granates para matar el partido. Pero fue el Celta el que pudo empatar pasada la media hora de juego cuando Josipovic cabeceó al fondo de la red un centro de Alfon por una inocente falta del ariete suizo sobre Imanol.

Respondieron de inmediato los visitantes con un soberbio contragolpe propiciado por Rufo, que peleó un balón que se perdía por la línea de fondo, lo cedió a Damiá quien vio el desmarque de Jorge Fernández. El asturiano recortó y su disparo con la diestra salió demasiado cruzado. Antes del descanso tuvo otra opción el Pontevedra para ampliar su renta. Mario Fernández puso en balón largo que otra vez el incansable Rufo peleó y ganó, pero su pase de la muerte a Charles fue desviado a corner por la defensa celeste.

Tras el paso por vestuarios el partido cambió radicalmente. El Pontevedra se encerró en su propio campo fiando toda su fortuna a su fragilidad defensiva y a unos contragolpes que brillaron por su ausencia. Onésimo, en cambio, envalentonado ante un rival inofensivo, agotó todas sus balas a la hora de juego. Desprotegió su defensa para salir con todo al ataque y solo la falta de acierto de Josipovic impidió que el empate llegase antes.

El ariete suizo remató fuera cuando se quedó solo en el punto de penalti nada más volver de los vestuarios. Y unos minutos más tarde, desactivó a Churre con un excelente control orientado que resolvió con un disparo potente y raso pero desviado. La única noticia de los granates fue un remate fuera de Imanol a la salida de una falta lateral.

Entró luego el partido en una fase de constantes interrupciones que beneficiaba a los granates y sacaba de quicio a los celestes. Fue en ese período cuando Álex González, que pecó de egoista, se atrevió con un tiro lejano que salió rozando la escuadra de Sequeira. Cinco minutos más tarde, el capitán granate se internó en el área y, en vez de buscar a Rufo que entraba en el segundo palo, decidió jugársela con un disparo casi sin ángulo que salió alto.

Antes pidió el Celta penalti de Churre sobre Miguel, que le había robado la cartera al central granate antes de ser derribado en el área por el propio Churre, aunque el árbitro estimó que el contacto no fue suficiente para señalar la pena máxima.

En los últimos minutos y con todo su arsenal en el campo, el Celta acorraló al Pontevedra pero sin llegar a generar peligro claro sobre la meta de Mario Fernández. Hasta que en el minuto 89 un balón sin aparente peligro lo tocó Pampin en la frontal para filtrarlo al interior del área visitante donde apareció libre de marca Alfon para meter la puntera, superar a Mario, alojar el balón en la portería y hundir al Pontevedra en la miseria.

El tanto cayó como un jarro de agua fría en el equipo granate, que sufrió durante el descuento para amarrar un empate que mantiene al equipo de Ramos en una situación crítica y que requiere una reanimación inmediata para cumplir un objetivo vital. No estar en próximo año en la Primera RFEF es, en la práctica, un descenso de categoría, con la consecuente pérdida económica, deportiva y social para un equipo configurado, como ha reiterado esta semana su presidenta, para estar entre los mejores de la categoría.

CELTA B: Sequeira; Carreira (Gabri, min 71), Ferrares (Iker Losada, min. 62), Lucas, Pampín; Markel, Diego Barri, Bruninho (Miguel, min. 62); Manu Justo (Lautaro, min. 62), Alfon, Josipovic (Fran López, min. 79)

PONTEVEDRA CF: Mario; Santi Figueroa, Imanol, Victor Vázquez, Zabaleta; Jorge Fernández (Oier, min, 62), Damiá Sabater, Borja Martínez, Álex González (Iñaki, min, 87), Charles (Martín Diz, min, 75), Rufo

Árbitro: Ruiz Álvarez (Asturias), asistido en las bandas por Suero Rodríguez (Asturias) y Quiros Pérez (Asturias), amonestó a Ferrares, Carreira y Miguel, por el Celta B; y a Charles y Mario Fernández, por el Pontevedra

Goles: 0-1, min.25, Charles (p); 1-1, min. 89, Alfon.

 

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 12 del subgrupo A de la grupo I de la Segunda Divisón B disputado en Barreiro (Vigo) sin público por las restricciones sanitarias derivadas de la pandemia de la covid-19