La Comisión Mixta de la Real Federación Española de Fútbol ha acordado este martes la composición de los grupos de competición en la Segunda División B.
Se trata de una propuesta que, a priori, será refrendada el próximo día 20 en la Asamblea de la Federación Española, ya que no suelen darse cambios en la propuesta trasladada por la comisión en la que participan los propios clubes.
El reparto de grupos ha deparado importantes cambios y también sorpresas, sobre todo en el Grupo I que afecta directamente al Pontevedra Club de Fútbol.
El club granate se verá las caras la próxima temporada con el resto de equipos gallegos (Rápido de Bouzas, Racing de Ferrol, Celta B, Deportivo B, Coruxo y Cerceda), castellano-leoneses (Guijuelo, Gimnástica Segoviana, Valladolid B y Ponferradina), madriñeños (Atlético de Madrid B, Navalcarnero, Fuenlabrada, Rayo Majadahonda, Real Madrid Castilla, Unión Adarve y San Sebastián de los Reyes) y castellano-manchegos (Toledo y Talavera).
En este reparto destaca no sólo la vuelta al Grupo I de los equipos madrileños y su separación de Canarias, sino la división de los castellano-leoneses, ya que Mirandés y Burgos estarán encuadrados en el Grupo II.