La predisposición de su rival, el potente Club Bádminton Pitius de Ibiza, ha salvado de un gran problema al Bádminton Ravachol.
El club pontevedrés, tras la reconfiguración del calendario por el parón provocado por la pandemia, debía haber viajado en plena Semana Santa hasta las Islas Baleares, una situación que pese a las restricciones suponía un mayor desembolso económico del previsto y de lo que podía asumir la entidad.
"La reorganización de la liga después del parón nos dejó un calendario muy malo, el enfrentamiento contra el Pitius, fuera de casa y en plena Semana Santa, hacía que el coste de desplazarse a Ibiza fuese completamente inasumible para el club. Agradecemos al Pitius su comprensión y su voluntad de buscar una alternativa, ya que de otro modo no podríamos haber disputado esta jornada", reconoce Jesús Pereiro, director técnico del Ravachol.
De esta forma la jornada de División de Honor frente al Pitius, actual segundo clasificado, se celebrará finalmente el lunes 26 de abril, al haber llegado a un acuerdo las partes implicadas.
Esto supondrá un importante esfuerzo físico al Ravachol, que sólo dos días antes, el 24, debe recibir en Pontevedra a un rival directo por la permanencia en la máxima categoría, el CB Alicante, un sacrificio obligado para garantizar algo más importante, su viabilidad económica.
Antes de esa doble cita, los de la Boa Vila recibirán el 17 de abril al Bádminton Arjonilla, tercero de la tabla pero con sólo 6 puntos más.