La primera fase de la liga en la Primera División Femenina de fútbol sala se aproxima a su fin, y eso supone para el Poio Pescamar afrontar un particular maratón de partidos para recuperar las fechas perdidas por la covid.
El conjunto conservero tiene por delante tres partidos en apenas una semana, empezando por la visita este sábado 6 de marzo (19.00 horas, TVG2) del Ourense Envialia, actual cuarto clasificado del grupo y rival que ya le dejó fuera de la Copa de la Reina en una igualada eliminatoria.
Las rojillas quieren no sólo defender su segunda plaza, sino pelear por el liderato de grupo con el Futsi Atlético, con el que cerrarán la primera fase antes de pensar en la pelea por el título, y eso pasa por no dejarse puntos antes de esa cita, prevista para el 20 de marzo. Ahora mismo, con un partido menos, están a 4 puntos de las madrileñas, por lo que siguen dependiendo de sí mismas.
Las bajas del Envialia suponen un hándicap para las ourensanas, que pese a ello han demostrado con creces su potencial y suponen un contrincante de nivel para el Poio.
Tras esta cita, el miércoles será el turno de recuperar jornada con un largo desplazamiento, visitando la pista del Roldán murciano, tercero en la tabla a sólo 1 punto, y sólo unos días después volverá a jugar a domicilio frente al Penya Esplugues.
Un maratón que pondrá a prueba la fortaleza del equipo entrenado por Manu Cossío, ilusionado por poder completar la mejor temporada de su historia en la máxima categoría del fútbol sala nacional.