El Teucro convertido en apisonadora aplasta al Academia Octavio (31-21) en el derbi

Pontevedra
11 de octubre 2014

Los de Quique Domínguez consiguen el triunfo más contundente en bastante años en los enfrentamientos de rivalidad provincial y se mantienen líderes en la clasificación, sumando todos sus partidos por victorias. El conjunto vigués sólo resistió los diez minutos iniciales

Partido entre Teucro y Academia Octavio en el Pabellón Municipal Diego Torrado

Este Teucro va en serio. Por si había alguna duda después de sumar tres primeras victorias en las tres primeras jornadas de Liga y una más en la Copa del Rey, la visita del Academia Octavio, siempre incómodo por la rivalidad, era como una prueba de fuego para calibrar las posibilidades de los hombres de Quique Domínguez. Y la superaron con notable alto, por no decir sobresaliente, aplastando al conjunto vigués, que únicamente pudo aguantar los diez primeros minutos de partido y consiguiendo el triunfo más holgado en mucho tiempo en un derbi provincial.

Y eso que no pintaba bien el partido en sus compases iniciales para el Teucro. Jorge García Lloria lo paraba todo (cuatro de los primeros cinco lanzamientos azules) y el Academia Octavio se iba en el marcador con un inquietante 1-4.

Pero Quique Domínguez no tardó en demostrar que sus 15 años en el banquillo vigués le han dado un conocimiento absoluto de su forma de juego. El técnico local ordenó un cambio de defensa, con un 4-2 muy profundo presionando sobre ambos laterales y a los vigueses se les apagó la luz, coincidiendo también con la aparición en escena de Ricardo Amérigo, que no quiso ser menos que su colega en la portería contraria y comenzó a aportar paradas de todos los colores, incluyendo dos lanzamientos de siete metros.

Carlos García empataba el partido (5-5) rebasado el minuto 10. Adrián Pumar daba la primera ventaja al Teucro poco más tarde, y los pontevedreses se hicieron dueños de la pista.

Con 9-6 a favor (minuto 16) y logrando dos tantos en inferioridad el Teucro, el técnico visitante intenta parar la avalancha con un tiempo muerto. No le sirvió de nada. Ni siquiera a pesar de que Quique Domínguez empezó a dosificar a sus hombres tirando de banquillo. La diferencia siguió creciendo y se fue hasta los seis goles (13-7), máxima del partido hasta ese instante.

Al descanso la sensación era que el Teucro había puesto de manifiesto una superioridad clara, con un juego serio en defensa y sin apenas errores en ataque.

Esa sensación fue incluso superior en el segundo tiempo. Pese a los tímidos intentos de acercarse, los vigueses nunca consiguieron ponerse a menos de cuatro goles de distancia, mientras el Teucro crecía más con el paso de los minutos, hasta el punto de que en todas las acciones de inferioridad, por exclusión de algún jugador, los azules fueron capaces de saldarlas con parciales favorables.

La entrada de los jugadores menos habituales, lejos de levantar el pie del acelerador, todavía hizo crecer más la diferencia, cerrando el partido con un marcador de los que no se recuerda en un derbi provincial.

SD TEUCRO (31): Ricardo Amérigo; David García Pichel (4), Gonzalo Carró, Carlos García (3, 2 de penalti), Borja Pedreira (4), Dani Hernández (7), Edu Moledo (6) -siete inicial-, Santiago Gómez (p.s.), Carlos Pombo, David Chapela (1, de penalti), Adrián Pumar (5), Marcos Dorado, Víctor Rodríguez, Iván Fernández y José Carlos Ameijeiras (1).

ACADEMIA OCTAVIO (21): García Lloria; Salazar (2), Quintas, Germán Hermida (1), Duarte Batán, Víctor León (2), Diogo Queirós (3) -siete inicial-, Jesús Veiga (p.s.), Ballesteros (p.s.), Borja Méndez (4, 1 de penalti), Alejandro Conde, Corcera (3), Fernández Sedano, Jorge Manuel Diego, ÿscar Silva (6, 4 de penalti) y Rubén Figueirido.

Árbitros: Daniel Portela Fernández y Martín Rodríguez Mondelo (Galicia). Excluyeron por dos minutos a Marcos Dorado (3, descalificado a falta de 7'48") y Gonzalo Carró, en el Teucro, y a Germán Hermida (2) y Diogo Queirós, en el Academia Octavio.

Marcador (cada cinco minutos): 1-3, 4-5, 7-6, 12-7, 14-10, 17-12 (descanso), 20-15, 24-18, 25-20, 27-21, 30-21 y 31-21 (final)

Incidencias: Pabellón Municipal de los Deportes (Pontevedra). Unos 1.000 espectadores con notable y ruidosa presencia de seguidores vigueses.