Dos objetivos tenía el Teucro en su despedida liguera después de haber conseguido el campeonato y el ascenso a la Liga Asobal. Objetivos menores, pero importantes, al fin y al cabo: superar la impresionante barrera de los 50 puntos en una temporada y brindar a una afición reenganchada con el club una nueva victoria, a ser posible con buen juego. No consiguió ninguno de ellos en un partido presidido por el mal juego, pero que no desmerece la gran temporada realizada.
Si hubiese que juzgar a ambos equipos por lo ofrecido en la primera parte la nota difícilmente llegaría al aprobado. Con más errores que aciertos, el juego fue un constante ir y venir sin demasiado rigor ni en las defensas ni en los ataques.
El Teucro fue casi siempre por delante, con ventajas que llegaron a ser de cinco goles a los quince minutos de juego, pero la relajación le hizo conceder demasiado al rival, lo que aprovechó el cuadro andaluz para, sin necesidad de alardes, mantenerse cerca en el electrónico, dejando lo que parecía iba a ser una cómoda victoria local, pendiente de resolución para el segundo acto.
Pero la segunda parte no mejoró el juego. El Teucro salió un poco más entonado y eso le sirvió para en unos pocos minutos abrir de nuevo distancia y recuperar la diferencia de cinco. Luego más errores acumulados en ataque y de nuevo los andaluces que se acercan, haciendo que Quique Domínguez pidiera tiempo muerto cerca del ecuador de este período.
Lejos de causar el efecto deseado, el Teucro siguió sumando errores, unido a su falta de intensidad defensiva que provocaba exclusiones evitables. La consecuencia fue que Palma del Río llegó a empatar (23-23) a falta de diez minutos y de nuevo el técnico azul hubo de pedir tiempo muerto.
Pero el Teucro seguía ausente, absolutamente irreconocible. Los visitantes se ponen por delante (23-25), tras un parcial elocuente de 3-10 a su favor, fiel reflejo del desbarajuste existente en la pista.
Quedaban ocho minutos. El Teucro remontó con goles de Carlos García a falta de 25 segundos, pero los andaluces tuvieron tiempo suficiente para forzar un penalti que transformó Da Mota, estableciendo un empate que no desmerece la sensacional temporada realizada, como así lo reconoció el público que despidió al equipo en medio de una gran fiesta.
SD TEUCRO (29): Iago Gómez; García Pichel (1), Marcos Dorado (3), Víctor Rodríguez, Carlos García (5, 1 de penalti), Dani Hernández (5), Edu Moledo (6) -siete inicial-, Ricardo Amérigo (p.s.), David Chapela (3), Adrián Pumar (1), Iván Fernández, Gonzalo Carró (3), Borja Pedreira (2) y Carlos Pombo.
ARS PALMA DEL RÍO (29): Manuel López; Tavares (4), Antonio Caro (2), Miguel Ángel Corral (5, 3 dce penalti), Jesús Morales (3), Da Mota (8, 4 de penalti), Requena (3) -siete inicial-, Jesús Jiménez (p.s.), Yoel Moreno (2), Alonso Moreno, Consuegra (1), Del Castillo (1), Julio Morgado y Dámaso Gómez.
Árbitros: Jesús Álvarez Menéndez y José Carlos Friera Cavada (Asturias). Excluyeron dos minutos a Dani Hernández, Borja Pedreira (2), Víctor Rodríguez, David Chapela y Gonzalo Carró, por el Teucro, y a Consuegra, Julio Morgado, Da Mota y Yoel Moreno, por el conjunto andaluz.
Marcador (cada cinco minutos): 1-2, 5-3, 9-4, 10-7, 11-9, 13-11 (descanso), 15-13, 19-15, 22-19, 23-23, 26-26 y 29-29 (final).
Incidencias: Pabellón Municipal de los Deportes (Pontevedra). Unos 1.500 espectadores.