A punto ha estado de llegar la segunda victoria consecutiva, que hubiese sido la primera a domicilio, del Club Waterpolo Pontevedra en la Primera División Femenina.
El conjunto pontevedrés visitó el fin de semana al Leioa vasco, y sólo las expulsiones que mermaron su rotación en el tramo final del encuentro impidieron un triunfo de mucho mérito.
Las jugadoras entrenadas por Kike García comenzaron el choque con intensidad y dominando el marcador, llegando a mandar por tres tantos (3-6) al descanso.
Sin embargo las sanciones, con tres de sus jugadoras sin poder jugar en el parcial decisivo por acumular tres expulsiones cada una, pesaron en los minutos finales. El buen hacer defensivo en las inferioridades (hasta 15 expulsiones en contra y sólo 4 a favor) permitió llegar con opciones al cuarto decisivo (7-7), pero terminaron pesando demasiado para un marcador final de 13 a 10.
Pese a la derrota el Waterpolo Pontevedra regresó del País Vasco con buen sabor de boca y reforzado por el nivel ofrecido de cara a la próxima jornada de liga, en la que recibirá en la Escuela Naval al último clasificado, el Marbella, en un partido importante en la pelea por la permanencia en la categoría.