La Selección Española cerró este sábado su participación en el Mundial de grappling y grappling-gi celebrado en el Pabellón Municipal de Pontevedra con seis medallas en el último día de competición que, sumadas a las 38 conseguidas en los tres primeros días, hacen un total de 44.
Con dos oros y cuatro bronces, España puso el broche a un campeonato redondo en el que los gallegos Pablo Vázquez, María José Raja y Vanesa Muíños fueron incapaces de subirse al podio.
Nico Medina (-77 kg), campeón del Mundo en grappling el día anterior, y Arturo Salas (-84 kg), se colgaron los dos oros de la últma jornada. Salas, compartió podio con el también español Alberto González, que uno de los cuatro bronces nacionales. El resto de metales llegaron de la mano de Pablo Estepa (-93 kg), Naiomi Matthews (-53 kg) y Merytxel González (-74 kg).
Con estas medallas y sumadas a las de las jornadas anteriores, España se colocó segunda en el medallero de un campeonato que Kazajistán dominó desde el principio y en el que finalmente se colgó 23 oros y un total de 56 medallas, superando a la Selección Española en 13 oros y 12 metales.
Pontevedra llega así al ecuador de 15 días en los que se ha convertido en la capital de la lucha mundial. Será a partir del lunes cuando arranque la celebración del Campeonato de Lucha Olímpica.