Los guardianes del orden en Pasarón: "En general la afición del Pontevedra se comporta bien"

Pontevedra
26 de febrero 2026
Actualizada: 11:29

Con el ascenso a Primera RFEF, los dispositivos de seguridad de la Policía Nacional han pasado a ser obligatorios en Pasarón. Jhonatan Núñez y Juan José Meilán son sus máximos responsables

Juan José Meilán y Jhonatan Núñez, coordinadores del dispositivo de seguridad en Pasarón
Juan José Meilán y Jhonatan Núñez, coordinadores del dispositivo de seguridad en Pasarón / Cristina Saiz

Ya ocurrió en la temporada 22-23, y ahora de nuevo con el ascenso a Primera RFEF los dispositivos de seguridad coordinados por la Policía Nacional han pasado a ser una imagen habitual en los partidos que el Pontevedra Club de Fútbol disputa como local en el Estadio Municipal de Pasarón. A su cargo están dos hombres, Jhonatan Núñez y Juan José Meilán, que alternan la coordinación de un equipo de seguridad que en un partido de alto riesgo como el reciente contra el Racing de Ferrol llega a ser de cerca de 80 personas.

"Realmente como tal la figura del coordinador se exige en el deporte profesional, y también en la Primera RFEF. En algunas ocasiones también hemos montado dispositivos a petición del club, como en Copa del Rey, por eso en partidos especiales también estuvimos en Segunda RFEF", explican a PontevedraViva con el objetivo de dar a conocer una labor normalmente alejada de los focos pero imprescindible en eventos en los que se espera una importante concentración de aficionados.

"Hay que dimensionar dependiendo del partido que sea", reconoce Juan José Meilán. Así, si el choque es una jornada 'normal' se movilizan una decena de agentes de la Policía Nacional en un dispositivo cercano a las 30 personas, pero en un choque de alto riesgo como el declarado ante el Racing de Ferrol "éramos 40 de la UIP, unos 50 policías con la plantilla de aquí, más 13 de seguridad privada, Policía Local, Protección Civil, Cruz Roja... Estamos hablando de cerca de unas 80 personas para un partido de Primera RFEF", revela.

Ellos fueron los que solicitaron precisamente la Oficina Nacional del Deporte (OND) la declaración de alto riesgo, pero "la gente a lo mejor asimila alto riesgo como partido peligroso y no tiene nada que ver. Es por una serie de circunstancias. Uno de los factores es que tenemos que aumentar la cantidad de efectivos, y a nosotros nos facilita solicitar unidades especiales, es uno de los motivos", señala Jhonatan Núñez.

Juan José Meilán y Jhonatan Núñez, coordinadores del dispositivo de seguridad en Pasarón
Juan José Meilán y Jhonatan Núñez, coordinadores del dispositivo de seguridad en PasarónCristina Saiz

Por ejemplo en el citado partido de liga contra el Racing "se le pide a la OND una vez que se analiza que ha habido conflictos previos, enfrentamientos en desplazamientos, que las ideologías de los grupos más significativos son contrarias, por el número de aficionados visitantes previstos y la trascendencia del partido", afirma Meilán sobre un trabajo de prevención que "empieza la semana o dos antes poniéndose en contacto con el coordinador de seguridad del otro club, solicitando información en cuanto a número de entradas que se va a dispensar al club rival, cómo se van a repartir, si es venta online o presencial, la relación de personas que han comprado las entradas y después cómo va a desplazarse la afición visitante. Si es en autobuses hay que saber cuántos, hablar con la Policía Local, reservar una zona determinada para estacionarlos y después el dispositio previo al partido. También si hay un grupo de riesgo en el otro equipo tener información relativa al desplazamiento de esta gente para prevenir incidencias".

Una vez ya dentro del estadio "el control de acceso es cosa de la seguridad privada, del organizador", pero en la ley contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte "hay efectos que no pueden entrar dentro de un campo de fútbol", y ahí sí ejercen un control para hacer cumplir la norma.

"Pirotecnia, bengaleo, elementos no permitidos, eso lo concreta la propia ley, no se puede acceder con eso, se requisa y se expulsa a la persona y se propone para sanción", explica Jhonatan Núñez, pero hay otros efectos menos conocidos por el público y que han llegado a generar polémica e incluso malestar entre los aficionados. Por ese motivo explican las razones con naturalidad. "Hay cosas que la gente tiene un concepto un poco equivocado de lo que es ir a un campo de fútbol. Tú no puedes entrar con un carrito de bebé y pretender que lo custodie la policía, patinetes, balones de fútbol para que los niños jueguen y caiga la pelota al campo en el transcurso del partido, son cosas que no tienen sentido. Creo que en ese aspecto falta un poco de educación a nivel deportivo por parte de la afición", defiende Juan José Meilán.

Una de las medidas más llamativas de las conocidas en los últimos meses, aunque realmente sea anecdótica, ha sido la prohibición de llevar paraguas con punta al estadio, algo que "la gente piensa que es una tontería porque muchas personas te dicen que no van a pegar a nadie. Estamos muy mal acostumbrados a llevar paraguas y abrirlo en un campo de fútbol, y al abrirlo perjudicas la visión de los que están detrás y eso puede provocar un conflicto en la grada. Es un elemento que nos puede crear un altercado de orden público", señalan recordando que "en cualquier espectáculo deportivo nacional no se abren paraguas dentro de los estadios".

Juan José Meilán y Jhonatan Núñez, coordinadores del dispositivo de seguridad en Pasarón
Juan José Meilán y Jhonatan Núñez, coordinadores del dispositivo de seguridad en PasarónCristina Saiz

De hecho "si de verdad el Pontevedra quiere llegar al fútbol profesional, que yo creo que es lo que quiere, hay muchas cosas más restrictivas que esas, por eso intentamos hacer las cosas bien", afirma Núñez.

Eso en cuanto a los accesos, pero durante el partido en sí ambos coordinadores piden sentido común a los aficionados, y recuerdan que "comprar una entrada no es como hace 30 años atrás, que ibas a un evento deportivo y parece que tenías autorización para insultar, escupir o lo que fuera. Todo eso ha cambiado y la gente se tiene que mentalizar. La sociedad ha cambiado. Eso es motivo de sanción y las sanciones son muy elevadas".

Se refieren a las multas que propone la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte. De hecho "el año pasdado en los partidos de Copa hubo aficionados del Pontevedra sancionados con multas de 3.000 euros y prohibición de 6 meses de acceso".

Estas propuestas de sanción llegan tras recogerse las infracciones en un acta posterior al duelo que "se firma por parte del coordinador y un representante del club, y nosotros la tenemos que trasladar obligatoriamente a la Oficina Nacional del Deporte. Después si hubiese algún tipo de sanción o algo la Oficina Nacional del Deporte sería la que iniciaría el trámite para llevarla a la Comisión Antiviolencia", explica Meilán.

En todo caso "en general la afición del Pontevedra se comporta bien", aseguran,  y agradecen la colaboración del propio club granate aunque "al principio costó un poco entendernos, no entendían a lo mejor un poco qué pintábamos ahí, por qué nos metíamos en algunas cosas, pero con el tiempo hay buena sintonía y colaboración. Además no se les puede exigir como a un club de Primera División", reconoce Jhonatan.

Confían eso sí en seguir mejorando el ambiente en el Estadio Municipal de Pasarón, y rebajar la tensión vivida en las últimas jornadas, ya que "está bien que apoyes a tu equipo pero hay determinadas expresiones que se pasan de castaño oscuro. A la afición habría que hacerle un llamamiento, que apoyen desde el respeto y la educación", defiende.

En ese papel, y casi como despedida, los dos coordinadores de seguridad de la Policía Nacional guardan un apartado especial de agradecimiento a los voluntarios de Protección Civil, que "siempre tienen una predisposición absoluta" colaborando "en todos los partidos. Hacen el vallado de la zona neutralizada del campo donde se colocan los autobuses visitantes, se ubican en las equinas del campo para estar pendientes de si hay algun persona que necesita algún tipo de asistencia, y después colaboran a la hora de desmontar todo". Sin ellos su trabajo no sería el mismo.