En una pugna tan reñida y cerrada como la que protagonizan Pontevedra Club de Fútbol y CD Numancia, y que amenaza con prolongarse hasta la última jornada del campeonato, cualquier detalle puede acabar teniendo incidencia en la clasificación.
En este sentido los horarios fijados para los partidos pueden suponer un elemento de presión añadida para los dos contendientes por la única plaza de ascenso directo a Primera RFEF.
Pues bien, en lo que va de 2025, el Pontevedra se ha acostumbrado ya a saltar al campo conociendo lo que ha hecho previamente su máximo rival.
La última vez que los granates jugaron antes que el Numancia fue la última jornada de la primera vuelta en Ávila (21 de diciembre).
Desde entonces se han disputado cuatro encuentros (más la jornada aplazada entre ambos) y en tres de esas ocasiones los sorianos compitieron antes, jugando a las 12.00 del domingo en el campo del Compostela, el sábado en su estadio frente al Coruxo y de nuevo en su visita al Fabril el pasado domingo a las 12.00 horas.
Es una situación que se repetirá esta próxima jornada, puesto que el Numancia jugará en casa el domingo 16 de febrero a las 12.00 horas, recibiendo al Llanera, mientras que el Pontevedra visitará el feudo del Marino a las 17.00 horas de la tarde.
En todo este intervalo, dos meses completos de competición, sólo una vez los dos 'gallos' de la categoría saltaron al terreno de juego en igualdad de horario, y fue precisamente el partido de peor recuerdo de la temporada para los granates, ya que fue su derrota en Riazor contra el Fabril en la matinal de un domingo en la que su rival venció al Bergantiños logrando recuperar el liderato.
Una coincidencia por cierto que se volverá a dar en la jornada 24, el próximo domingo 23 de febrero, en la que los granates recibirán en Pasarón al Escobedo (17.00 horas) en el mismo horario en el que el Numancia rendirá visita a la UP Langreo.