"Tenemos un reto muy importante por delante". Así de contundentes suenan las palabras del nuevo entrenador del Club Cisne Balonmano, Javier Márquez, que aterrizó en la Boa Vila hace poco más de una semana pero tiene claros que el principal objetivo es "seguir creciendo y consolidar al equipo en Asobal".
Es por eso que Márquez le dará mucha importancia a la cantera y a los jugadores más jóvenes, a los que intentará acomodar para que afronten con ilusión la temporada, que será dura.
La Liga Asobal "es muy exigente y ya se vio hace dos años", cuando el conjunto blanco debutó en la máxima categoría del balonmano, por eso el técnico quiere tener la plantilla completa "lo antes posible" e incorporar "dos o tres jugadores que encajen en los perfiles que interesan tanto en lo deportivo como en lo económico" de cara al inicio de pretemporada, previsto para el día 26 de julio.
De ellos dependerá el modelo de juego que caracterizará al Cisne esta nueva temporada, en la que "habrá cosas que mantendremos, otras serán según mis creencias y según veo yo el balonmano", confiesa.
Independientemente de ello, lo que quiere tanto él como el presidente, Santi Picallo, es "seguir creciendo y consolidar al equipo en Asobal" para, en un futuro no muy lejano, "pueda mantenerse con una estructura bien definida y con jugadores jóvenes asentados".