La temporada todavía no ha finalizado para Jéssica Bouzas, que apura sus últimos torneos del curso con un bonito reto.
La tenista arousana, actual número 40 del ránking mundial, aspira a cerrar el año marcando el mejor puesto de su carrera en la clasificación mundial y de paso el mejor de siempre para una jugadora gallega.
Bouzas lo tiene a tiro esta misma semana en el WTA 250 que se está disputando en Osaka, Japón.
La jugadora de Vilagarcía ha jugado este martes su primer encuentro del torneo, superando a la estadounidense Katie Volynets, procedente de la previa, por un claro 6-2 y 6-4.
De esta forma ha avanzado hasta los octavos de final, en los que se medirá a la rumana Jacqueline Cristian, número 47 del ránking y a la que viene de ganar en Beijing.
De ganar este encuentro, los puntos que sumará le permitirán superar su techo histórico, ese puesto 40 del mundo que también llegó a alcanzar la pontevedresa Lourdes Domínguez en el año 2006.