Llegaba tras una espectacular gira norteamericana, en la que avanzó hasta cuartos de final en el WTA 1.000 de Montreal y hasta los octavos de final en Cincinnati, pero esta vez la moneda le ha salido cruz.
Jéssica Bouzas no ha podido pasar de la primera ronda en el WTA 500 de Monterrey, en México.
La arousana, que llegaba a la cita en el puesto 40 virtual del ránking mundial, cedió este lunes en su estreno mexicano ante la rusa Kamilla Rakhimova (6-4, 7-5), número 68 del mundo.
Bouzas compitió como acostumbra, pero acabó claudicando en hora y media de partido.
Una derrota que no empaña en ningún caso su buen momento y que le hace llegar con plena confianza a la última gran competición de la temporada, el US Open.
El último grand slam del año arranca el próximo domingo 24 de agosto, y en él se centra ya la que será la principal representante española en el cuadro final ante la baja confirmada de Paula Badosa.
En las pistas de Nueva York, Jéssica Bouzas intentará defender la tercera ronda que alcanzó hace un año.
La de Vilagarcía conocerá el nombre de su primera rival y el camino que le espera en el torneo el próximo jueves 22, cuando se celebre el sorteo del cuadro tanto femenino como masculino.