Con la vista puesta en la primera competición mundial del año y la clasificación para París 2024 en el horizonte, el embalse asturiano de Trasona acoge esta semana uno de los selectivos nacionales más competidos de la historia en la que el piragüismo pontevedrés tratará de seguir demostrando que es el más potente de España.
La cita, prevista para los días 12, 13 y 14 de abril, podría sufrir algún aplazamiento en las primeras jornadas por el fuerte viento que soplará este miércoles en el campo de regatas del municipio de Corvera.
La amplia delegación gallega se encuentra ya en tierras asturianas, entre ellos figuran quince palistas del área de Pontevedra.
Aunque muchos están alistados ahora en equipos de fuera de Galicia, siguen muy ligados al Lérez, al embalse del Pontillón y a las rutinas de entrenamiento adquiridas en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva, por lo que tratarán de ofrecer su mejor versión en un campeonato que marcará también el nivel de los distintos centros de entrenamiento que la Real Federación Española de Piragüismo tiene repartidos por diversos puntos de la geografía española, con Sevilla, Madrid, Baleares y Pontevedra como principales referencias.
Será un selectivo fratricida en el que está en juego la clasificación para la primera Copa del Mundo de la temporada que tendrá lugar en Szeged (Hungría) entre el 12 y el 14 de mayo.
Una de las pruebas que se presentan más disputadas por el elevado nivel de contendientes será el C2 500 masculino, en el que Adrián Sieiro y Joan Antoni Moreno parten como una de las duplas favoritas. En la final, tomarán la salida los hermanos Noel y Diego Domínguez, los pontevedreses Manuel Fontán y Pablo Graña y el también palista local Pablo Crespo junto a su compañero Hugo Pedrero. Un total de cuatro canoístas que entrenan a diario en las instalaciones del CGTD.
También numerosa es la participación pontevedresa en el C2 500 femenino. Las pontevedresas Valeria Oliveira y Claudia Couto tratarán de dar la sorpresa ante parejas ya consolidadas como la de la olímpica Antía Jácome y María Corbera o la también lerezana Antía Otero y María Moreno. Una modalidad en la que el piragüismo pontevedrés, con cuatro representantes, está entre los favoritos.
El K4 500, en cuya final están incritos tres barcos, también tiene acento gallego, el que pone la tripulación formada por la medallista olímpica Teresa Portela y la prometedora palista del EP Ciudad de Pontevedra Carolina García, junto a Sara Ouzande y Estefanía Fernández.
Divididas en dos, volverán a probar suerte en el K2 500. En este caso, Portela competirá con Estefanía Fernández y Carolina, con Sara Ouzande.
Opciones de medalla y de lograr el pase a la cita mundial habrá también en las pruebas individuales. En el C1 1000, prueba que se estrena como modalidad olímpica en París, estarán seis deportistas asentados en Pontevedra: los hermanos Domínguez. Martín Jácome, Pablo Crespo, David Barreiro y Jaime Duro.
En el cuadro femenino, probarán suerte en solitario Valeria Oliveira, Antía Otero, Claudia Couto y Antía Jácome en el C1 200, mientras que en el K1 500 también lo intentarán Teresa Portela y Carolina García.