La intensidad del partido del domingo ante el Racing de Ferrol ha dejado secuelas físicas en varios jugadores del Pontevedra, que no participaron en el primer entrenamiento semanal del equipo.
El caso que más preocupaba era el de David Añón, que terminó el choque visiblemente afectado y dolorido por una fuerte entrada del racinguista Catalá en el tiempo de descuento, haciendo temer que podía sufrir una lesión de gravedad.
Por fortuna, las pruebas a las que ha sido sometido el centrocampista ofensivo descartan que sufra una rotura o fisura en su tobillo, como se temía, por lo que en principio la dolencia se queda en una fuerte contusión, que eso sí le convierte en duda para el próximo partido de liga del equipo en el campo de Burgos. Su prensencia en El Plantío dependerá de la evolución que experimente en los próximos días.
Tampoco participaron en la primera sesión de la semana Jacobo Trigo, aquejado de un leve esguince de tobillo, y Dani Portela, con molestias musculares. En ambos casos se espera que puedan incorporarse al trabajo de grupo tras la jornada de descanso de este martes y estar disponibles para el fin de semana.