Sólo vale ganar. El Pontevedra Club de Fútbol se juega la temporada este domingo (18:00 horas) en el Estadio Municipal de Pasarón ante el Unión Adarve.
Pase lo que pase ante los madrileños el equipo granate llegará con vida a la última jornada de liga, pero una victoria podría alejar definitivamente, en función de los resultados de otros campos, el fantasma de descenso a la Tercera División, y de ello es conciente del primer al último miembro del club.
Luismi adelanta que los suyos no contemporizarán y se lanzarán a por el triunfo "desde que pite el árbitro. Tenemos que jugar en campo contrario, cerca de su área, y tenemos que ser muy muy agresivos, a nivel ofensivo, sin balón... Yo creo que se tiene que ver que nos estamos jugando la vida", señala el técnico.
Tanto él como los futbolistas se muestran convencidos de que "el campo va a estar lleno" y el apoyo de la afición puede ser fundamental ante un Unión Adarve que, aunque salvado, pelea por clasificarse para la Copa del Rey y que se caracteriza por ser un conjunto "en defensa muy agresivo e intenso" pero que cambia mucho a domicilio e "intenta combinar y asociarse".
En el Pontevedra pocas son las sorpresas en la convocatoria del equipo, teniendo en cuenta las bajas por sanción de Álex González y Nacho y los problemas físicos de Prosi, Darío Flores y Anxo, lo que hace que Luismi meta en la lista a todos los disponibles, además de los juveniles Juan y Jesús Barbeito.
Por su parte el Adarve contará con la baja por sanción del atacante Auñón.
El colegiado del encuentro será el gijonés Jaime Ruiz Álvarez, de ingrato recuerdo esta temporada para los pontevedreses al haber perdido en los dos encuentros que cruzaron sus caminos, ante Celta B (2-1) y Fabril (1-0) a domicilio.