El inicio de las competiciones de balonmano en España está a la vuelta de la esquina. Si la situación sanitaria lo permite, la liga Asobal, en la que debutará el Cisne este curso, echará a rodar el primer fin de semana de septiembre, mientras que la División de Honor Plata, en la que milita el Teucro, lo hará el día 26 del mismo mes.
A menos de un mes para el inicio de la liga, en Galicia continúan prohibidos los deportes de contacto y los equipos solo pueden entrenar en solitario o con distancia entre sus jugadores. No ocurre lo mismo en otras comunidades autónomas del país en las que los clubes llevan semanas entrenando con normalidad, lo que supone un claro perjuicio para los equipos gallegos en la preparación de una temporada que será más disputada que nunca.
Ante las quejas de los conjuntos más perjudicados, la Real Federación Española de Balonmano emitió este jueves un comunicado en el que despeja cualquier tipo de responsabilidad y señala a los gobiernos autonómicos y al CSD como los organismos encargados de resolver esta desigualdad.
"La regulación de las actividades previas al inicio de la competición oficial, en los deportes federados no profesionales, no es competencia ni de las Federaciones Deportivas Españolas, ni del Consejo Superior de Deportes, sino que corresponde a los organismos competentes de cada Comunidad Autónoma", recalcan.
En este sentido, señalan que "la R.F.E.BM. no ha establecido nunca normas ni protocolos para definir ni organizar la forma en la que los clubes deportivos estructuran sus entrenamientos ni deciden la disputa de partidos amistosos previos al inicio de la competición". Aun así subrayan que para facilitar la adaptación a la nueva normalidad, "se han elaborado dos protocolos exhaustivos y muy detallados con todas las recomendaciones sanitarias, con el fin de ayudar a todos los clubes y entidades de nuestro deporte".
Citando el Real Decreto Ley 21/2020, desde la federación recuerdan que el Consejo Superior de Deportes solo tiene competencias para garantizar las condiciones sanitarias y de seguridad en relación con las ligas profesionales de fútbol y baloncesto. "Las administraciones competentes para regular, organizar y decidir esas medidas y protocolos en las competiciones oficiales no profesionales son las respectivas Comunidades Autónomas, en su ámbito territorial", insisten.
El protocolo de salud y seguridad para la nueva temporada elaborado por la RFEBM, que incluye recomentaciones a todos los clubes para la competicion y las actividades previas, se encuentra ahora mismo sometido a la consideración del CSD.
Asimismo, la RFEBM junto con las restantes federaciones deportivas españolas de deportes de equipo, en colaboración con el Comité Olímpico Español, han solicitado mantener una reunión con el Ministerio de Cultura y Deportes con el fin de fijar un protocolo común que ofrezca seguridad sanitaria y jurídica para todos los que conforman el entramado del deporte, previo al inicio de la temporada 20/21. De ese encuentro esperan extraer también un criterio común que se unifique para todas la comunidades autónomas y permita que todos los equipos puedan hacer una preparación para la competición en igualdad de condiciones.
En el escrito, sostienen también que la RFEBM es una entidad privada con funciones públicas delegadas, pero que no se trata de una "entidad encargada de reglamentar ni regir competencias sanitarias que exceden de su ámbito, como es el caso de la pandemia provocada por la COVID-19".