Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña. Cos esa filosofía el Club Cisne Balonmano ha querido acercar su deporte a todos los pontevedreses sacándolo a la calle.
Por se gundo año consecutivo el club pontevedrés quiso medir la puntería de sus vecinos convirtiendo la céntrica Praza da Peregrina en una cancha improvisada de balonmano.
Se trataba de promocionar la campaña de socios de la entidad y buscar apoyos cuando está a punto de empezar su segunda temporada en la División de Honor Plata.
Jugadores de la primera plantilla animaron a participar a los pontevedreses que pasaban por la zona, además de pedir su apoyo para el estreno liguero del próximo sábado (18:00 horas) ante el Gijón Jovellanos en el pabellón del Centro Galego de Tecnificación Deportiva.