El Poio Pescamar viaja este fin de semana a Móstoles con un doble objetivo, superar al conjunto madrileño en la clasificación para situarse en la novena plaza y, de paso, asegurar de manera matemática la permanencia en la Primera División Femenina.
Las rojillas, décimas con 30 puntos, cuentan con 12 de renta sobre el descenso cuando sólo restan 15 en juego, por lo que un triunfo certificaría el principal objetivo de la temporada.
Además el Poio Pescamar está a sólo un punto de su próximo rival, el FSF Móstoles, al que visitan este domingo (12:30 horas) en el Pabellón Villafontana.
Jorge Basanta no podrá contar para la cita con Suki, lesionada, pero sí con el resto de la plantilla. La futbolista del cuadro pontevedrés continúa su proceso de recuperación y espera poder reincorporarse al trabajo con el resto del grupo en los próximos días.