El estado de la enfermería centra por segunda semana consecutiva la actualidad en el Pontevedra, que prepara el choque del próximo domingo (19:00 horas) ante el Real Valladolid B con varias dudas.
La principal es la recuperación de Adrián León, con una leve lesión muscular desde el duelo ante la Cultural Leonesa y que apura plazos para intentar estar en la convocatoria.
"Vamos a tener que esperar hasta el sábado, tenemos tres días por delante y vamos a ver cómo evoluciona", reconoce Luismi, que no lo da por descartado con la intención de que, si puede, refuerce la parcela defensiva, la más afectada por las bajas ante la lesión de Nacho Lorenzo.
También Churre y Kevin trabajaron al margen durante los primeros días de la semana, pero en su caso se espera que lleguen en perfectas condiciones al fin de semana, mientras que Pibe ha recibido el alta médica y está a disposición del técnico.
En estas condiciones preparan los granates la próxima jornada liguera, en la que un triunfo supondría según Luismi firmar un buen inicio de liga. "Sería ir por el buen camino. Cada bloque de cuatro partidos hay que intentar mejorar los puntos pero habría que darlo por un buen bloque de cuatro", reconoció el técnico, para quien el filial pucelano será "un rival incómodo".