La Xunta de Galicia pone en marcha este viernes el nivel 3 de alerta, correspondiente al aviso rojo, ante la previsión de altas temperaturas en la zona interior de la provincia de Pontevedra.
Según los datos proporcionados por MeteoGalicia, la situación meteorológica está motivada por la posición de las altas presiones en el norte de la península Ibérica, que canalizan una masa de aire cálido procedente del norte de África y favorecen cielos despejados, provocando un ascenso de los termómetros.
La alerta de nivel rojo estará vigente en los municipios pontevedreses de Agolada, O Campo Lameiro, A Caniza, Cerdedo Cotobade, Covelo, Cuntis, Dozón, A Estrada, Forcarei, Fornelos de Montes, Lalín, A Lama, Moraña, Rodeiro, Silleda y Vila de Cruces.
Debido a esta circunstancia, la Secretaría Xeral para o Deporte determinó la suspensión de todas las actividades deportivas federadas y las correspondientes al programa Xogade que estuvieran programadas en espacios exteriores en estos municipios. Paralelamente, las áreas del noroeste y del interior de la provincia de A Coruña permanecerán bajo alerta de nivel naranja.
Las previsiones indican que el viernes y el sábado serán las jornadas con las condiciones más extremas de este episodio, con registros máximos que superarán los 35 grados en múltiples puntos de la provincia pontevedresa.
Aunque las temperaturas mínimas darán una tregua la próxima madrugada, la transición hacia el sábado dará paso a una noche tropical, en la que los termómetros no descenderán de los 20 grados en algunas localidades.
El domingo se prevé un descenso progresivo y lento de los valores térmicos.
La exposición prolongada a estas condiciones climatológicas puede alterar la termorregulación del cuerpo humano, generando deshidratación o pérdidas de electrolitos. Entre los principales síntomas asociados se encuentran los mareos, los calambres musculares, la fatiga y los golpes de calor.

PAUTAS DE PROTECCIÓN
La Consellería de Sanidade señala como colectivos con mayor vulnerabilidad ante las temperaturas elevadas a los menores de cuatro años, especialmente los menores de doce meses, las personas mayores de 65 años y aquellos ciudadanos que padecen patologías crónicas de carácter cardiovascular, renal, respiratorio o neurodegenerativo, así como a pacientes bajo ciertos tratamientos farmacológicos.
Para minimizar los riesgos, las autoridades sanitarias recomiendan aplicar las siguientes medidas de prevención en el ámbito doméstico y personal:
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Hidratación frecuente: Ingerir agua y zumos de fruta frescos sin esperar a sentir sed, evitando las bebidas con alto contenido de azúcar, alcohol o cafeína.
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Alimentación ligera: Incrementar el consumo de ensaladas, verduras y frutas, distribuyendo las comidas en porciones menores a lo largo del día.
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Protección física: Utilizar ropa holgada de fibras naturales y colores claros, calzado transpirable, gafas de sol, gorros y cremas de protección solar.
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Acondicionamiento del hogar: Bajar las persianas y cerrar las ventanas en las horas diurnas, aprovechando la noche para ventilar las estancias.
Las recomendaciones incluyen evitar las actividades físicas intensas en las horas centrales del día y no dejar a niños ni a personas mayores en el interior de vehículos estacionados.
En caso de detectar síntomas de agotamiento o sospecha de golpe de calor, se debe contactar con el servicio de emergencias 061. Hasta la llegada de la asistencia, la persona afectada debe ser trasladada a un lugar fresco y a la sombra para enfriar su cuerpo con agua y facilitarle líquidos si permanece consciente.