Ha sido un inicio de temporada muy duro el vivido por Marcos Barbeiro. Primero por la falta de minutos en las jornadas iniciales, tras su llegada al equipo desde la liga portuguesa, y después por una lesión de rodilla que le mantuvo un tiempo prolongado fuera de juego.
Sin embargo 'Chidinho', como le apodan desde su niñez, va poco a poco asomando la cabeza y entrando en los planes de Yago Iglesias. Por lo de pronto el entrenador granate ha contado con él en las dos últimas jornadas, partiendo eso sí desde el banquillo.
"Me siento bien, con muchas ganas de jugar y poder ayudar al equipo", ha señalado este miércoles Barbeiro en la sala de prensa del Estadio Municipal de Pasarón.
El extremo defiende que tras meses en un segundo plano "estaba con ganas de mostrar mi fútbol", aunque reconoce que por el momento "mis compañeros están un poco por encima de mí y tengo que trabajar para ponerme a su altura".
Además el internacional por la selección de Santo Tomé y Príncipe ha tenido que adaptarse a una liga como la Segunda RFEF que "es muy competitiva", y es que "estoy muy sorprendido porque Portugal es una liga diferente".
Barbeiro espera ahora su oportunidad, y lo hace con humildad y la esperanza de cuándo llegue "poder aprovecharla". Ese día puede ser, por qué no, la próxima jornada de liga, con la visita del Pontevedra al campo de la Gimnástica de Torrelavega.