Aunque en lo deportivo el equipo se afana en los entrenamientos volver a la realidad para encarar su primera defensa del liderato, el próximo sábado en A Raña ante el Zornotza, Marín sigue viviendo la resaca copera.
El primer título nacional de la historia del Peixe Galego, el conseguido al imponerse en Ávila en la Copa LEB Plata, se merecía un homenaje por todo lo alto con los vecinos y aficionados que ha tenido que esperar hasta este miércoles, con la recepción ofrecida por el Concello.
Allí toda la plantilla posó para numerosas fotos, disfrutaron de un vídeo con sus hazañas y con la pancarta gigante que será desplegada en su pabellón.
En el turno de palabras, el primer en tomar el testigo fue el concejal de Deportes, Antonio Traba, testigo de la final en Ávila y un hombre "feliz desde el sábado".
El edil se mostró confiado en que la copa suponga "un paso más" en la trayectoria de un club que se lo ha ido ganando, porque "cada logro que ha ido consiguiendo nos parecía imposible", señaló en relación a su paso por EBA, el ascenso a LEB o el campeonato de España.
Por su parte el capitán, Manu Ferreiro prometió "seguir trabajando" para que este título "sea sólo el primer éxito".
Tras las palabras del directivo Manuel Omil, cerró la recepción la alcaldesa, María Ramallo, que quiso acordarse del "padre y a veces hasta madre de este equipo que es Luis Santiago", señaló en referencia al presidente 'peixe'.
Un homenaje merecido que tendrá su continuación con seguridad en la pista de A Raña el próximo sábado a partir de las 19:30 horas.