Son una de las parejas deportivas de mayor éxito en el deporte nacional. El pontevedrés Óscar Graña y el isleño Ramón Ferro acumulan 11 medallas mundialistas en los últimos 12 años en la modalidad de piragüismo maratón.
Pocos pueden presumir de un palmarés semajante, y de hecho "será difícil que se vuelva a repetir esto en el piragüismo español. Un barco con los mismos palistas y en la misma especialidad que ha logrado tantas medallas. Es algo histórico", señalaron a su llegada al aeropuerto vigués de Peinador.
Por eso, ambos anuncian un tiempo de reflexión para pensar en su futuro, pensar en si seguirán compitiendo al máximo nivel un año más, porque "ya son muchos años en la élite. Hay que pensar bien las cosas", reconocieron ambos en declaraciones difundidas por su club, el Kayak Tudense, tras regresar de Brandemburgo, donde lograron el domingo la medalla de plata en el C-2.
Sobre la regata Óscar Graña explica que "fue dura, por los rivales y las condiciones del circuito". El palista pontevedrés resaltó que "nos pusieron las cosas complicadas. El ritmo fue duro al inicio, al que no nos favorecía. Después se formó un grupo de cinco embarcaciones y no estábamos cómodos. Pero al final quedamos solo con los húngaros y logramos el objetivo de ser segundos".
También Ramón Ferro se mostró "orgulloso" de lo conseguido, sobre todo porque "siempre es exigente la molalidad de maratón, pero este mundial lo fue mucho más. Nos costó mucho trabajo llegar a ser segundos", reconoció.