El piragüismo gallego vivió este viernes una jornada memorable en el Mundial de Milán, marcada por la histórica clasificación del pontevedrés Pablo Crespo para la final del C1 1000 metros masculino y por un botín de tres metales.
El gran protagonista del día fue Pablo Crespo (EP Ciudad de Pontevedra), que con un tiempo de 3:58.76 se hizo con el segundo puesto de su semifinal, a tan solo 0.45 segundos del polaco Wiktor Glazunow y por delante del chino Shengyue Wu.
Con esta clasificación, España regresa a la final mundialista del C1 1000 tras diez años de ausencia, desde que David Cal fuese séptimo en Moscú en 2014. Crespo disputará la final este sábado 23 a las 14:48 horas.
Otro de los momentos de la jornada llegó en la final K4 500 metros femenina, con Lucía Val (Rías Baixas-Boiro), Estefanía Fernández (Fluvial de Lugo), Sara Ouzande y Bárbara Pardo.
El cuarteto español se proclamó campeón del mundo tras una regata impecable y una espectacular remontada. En el paso por los 250 metros era tercero, pero reaccionó en el tramo final para firmar un tiempo de 1:32.58, solo 0.09 segundos mejor que China y 0.22 sobre el equipo neutral.
Por su parte, el K4 masculino de 500 metros dio otra alegría a España al subir al podio con un bronce muy peleado. La embarcación, con los gallegos Carlos Arévalo y Rodrigo Germade a bordo, fue tercera con 1:19.33 en una final marcada por la igualdad. Portugal se adjudicó el oro con 1:18.93, apenas cinco centésimas por delante de Hungría (1:18.98), mientras que el equipo español, líder en el primer parcial, cedió dos posiciones en los metros finales.
La tercera medalla gallega de la jornada llegó en el C1 200 metros, donde Pablo Graña (Rodeira de Cangas) se colgó la plata mundial en una final decidida por milésimas. El palista cangués, reciente campeón de Europa en Racice, cruzó la meta en 38.66, a solo 0.03 segundos del uzbeko Artur Guliev, nuevo campeón del mundo. El podio lo cerró el neutral Sergey Svinarev (38.82). La plata confirma a Graña como una de las grandes referencias internacionales de la velocidad.
La representación gallega en Milán se completó con la actuación del ribadumiense Manuel Fontán (C.N. O Muiño), que rozó el triunfo en la final B del C1 500 metros, y con el cuarto puesto del C2 femenino de 200 m, integrado por Claudia Couto (E.P. Ciudad de Pontevedra) y Elena Gómez-Millán.