El deporte no sólo vive de atletas de élite, sino que está siempre lleno de pequeñas historias y leyendas anónimas, que destilan esfuerzo y afán de superación y que suponen todo un ejemplo por su manera de entender la vida y la actividad física.
Los recién clausurados Campeonatos del Mundo Multideporte de Triatlón son una buena prueba de ello. En Pontevedra se dio cita la flor y nata del triatlón mundial, pero también cientos de deportistas que en los grupos de edad han aportado el verdadero espíritu deportivo del evento y han dejado momentos difíciles de olvidar.
En la Boa Vila compitieron atletas desde los 15 a los 87 años, y sólo un selecto grupo de los más de 3.500 inscritos aspiraban a un hito al alcande de muy pocos, convertirse en 'Multisport Legend', un reconocimiento para el que era necesario completar al menos cinco de las pruebas que componían el Multisport.
Sólo 25 valientes lo intenaron, y 20 de ellos lo consiguieron. Entre ellos estaba un vecino de Pontevedra, Pablo Díaz Montero (grupo de edad 45-49), burelés afincado en la Boa Vila desde hace más de una década y que se planteó el reto de completar en casa los mundiales de duatlón sprint, duatlón standard, duatlón cross, acuatlón y triatlón de larga distancia.
"Dende hai máis de 15 anos intento poñer algún reto cada ano, para ir adestrando todo ano. Eu disfruto do camiño, do adestramento, é unha forma de vida, de quitar o estrés. Xa estivera no Multisport de Pontevedra en 2019, fun ao de Almere en Amterdam en 2021, en ciclismo fixen carreiras nos Alpes, a Quebrantahuesos, varios Ironman por Europa ou o Triman das Pontes", explica a PontevedraViva todavía recuperándose del gran esfuerzo realizado y tras haber recibido un reconocimiento público en la ceremonia de clausura.

"Para min, que son un amante de todos os deportes, ver a cidade tan viva foi incrible. Fixen amizades de Zimbawe, de Estados Unidos, xente de Pontevedra que non coñecía... Foi todo moi chulo", relata.
"O máis duro foi o duatlón cros, pareceume durísimo", asegura, pero todo lo compensó "que a xente se volcara dando ánimos".
Además, defiende, "correr en Pontevedra é un luxo. Son un enamorado desta cidade, ten unhas condicións de vida brutais. De todas as cidades nas que vivín esta é a mellor, e a nivel deportivo podes practicar calquera deporte", destaca.
Pero Pablo Díaz, que compagina la preparación de estos retos con su vida laboral y familiar, quiso disfrutar todo lo que pudo del Multisport intentando "non perder ninguna proba das de elite". Aunque reconoce que siguió una con especial atención y por encima de las demás, señalando hacia el acuatlón "sobre todo por ir a animar a Cristian Fernández que para min é unha referencia, foi o meu adestrador da piscina e foi adestrador dos meus nenos", revela.
Por si fuera poco, en su particular reto tuvo tiempo también para colaborar e intentar dar visibilidad a la Asociación Española de Hiperplasia Suprarrenal Congénita, a la que incluyó en un traje de triatlón oficial. Un organismo que trata de dar apoyo a familias y niños que sufren esta enfermedad rara, y es que "eles si que son herores sen capa", asegura con humilidad este pontevedrés que se ha ganado ser reconocido como 'leyenda' del triatlón.
