El inicio de la temporada de la Primera División del fútbol sala, previsto para el 18 de septiembre, está a la vuelta de la esquina y los equipos comienzan ya a prepararse para el inicio de la liga. Es el caso del Poio Pescamar y Marín Futsal, que este año coincidirán por primera vez en la máxima categoría, que comienzan a trabajar esta misma semana.
Las marinenses tienen previsto saltar a la cancha este mismo miércoles, mientras que las de A Seca tendrán su primera toma de contacto el jueves.
El plan del equipo entrenado por Raúl Jiménez para la primera sesión de entrenamiento consta de la realización de las pertinentes pruebas médicas para ponerse luego a las órdenes del preparador físico Luís Santos a partir de las 20 horas de este miércoles. A sus órdenes estarán once jugadoras, las nueve renovadas (Antía, Ceci, Pau, Kun, María León, Mar Fernández, Marta Gago, Vera y Café) y las dos nuevas incorporaciones: la portera Silvia Aguete y la ala brasileña Gaby.
Por delante tendrán cinco semanas y media de intenso trabajo físico y táctico para afrontar con garantías su año de debut en la élite del fútbol sala femenino.
Por su parte, la vuelta al trabajo del Poio Pescamar será gradual. Este jueves las jugadoras serán sometidas a pruebas serológicas para descartar positivos por covid-19 y luego participarán en una charla sobre riesgos laborales enfocada principalmente en la pandemia. El trabajo meramente deportivo llegará el viernes con las primeras sesiones de trabajo físico.
Sin embargo, el equipo no estará al completo hasta la semana que viene puesto que las dos jugadoras argentinas y las tres brasileñas que completan la plantilla rojilla se encuentran todavía guardando la cuarentena que obliga el Gobierno al proceder de países con alta incidencia de la covid.