La crueldad del actual formato de competición de la Segunda División B, previa a la restructuración de la categoría, se ha cobrado multitud de víctimas cuando se llega al cierre de la primera fase de la temporada.
No sólo el Pontevedra Club de Fútbol, que había diseñado un proyecto pensando en pelear por el ascenso o cuanto menos meterse en la nueva categoría de la Primera RFEF, se ha visto superado por las circunstancias. Los granates se han visto abocados a la lucha por la permanencia, lo que ya supone caer a la cuarta categoría del balompié nacional, pero en su travesía en el desierto le acompañan otros grandes e históricos nombres del balompié nacional.
Aunque todavía con opciones de llegar a la Primera RFEF en la fase intermedia, de su posibilidad de ascenso se han despedido proyectos mastodónticos como el del Racing de Santander y el Córdoba entrenado por el ex-granate Pablo Alfaro, además del Hércules, Lleida, Mérida o Real Murcia, entre otros.
Peor están las cosas para el decano del fútbol nacional, el Recreativo de Huelva, que como los granates ha caído al grupo por la permanencia. En su mismo subgrupo otro proyecto que se las prometía muy felices, el Marbella de grandes y costoso fichajes como Esteban Granero o Juanmi Callejón, ha finalizado noveno en su subgrupo y tiene muy cerca su descenso a Tercera.
Hasta el momento, a falta de la última jornada en los grupos 1, 2 y 3, los equipos que han cerrado su pase a la fase por el ascenso y por tanto ya son a todos los efectos equipos de la Primera RFEF son: Zamora, Burgos, Cultural Leonesa, Valladolid B, Real Sociedad B, Amorebieta, Tudelano, Calahorra, Nàstic de Tarragona, Barcelona B, Ibiza, Alcoyano, Villarreal B, Algeciras, San Fernando, Atlético San Luqueño, UCAM Murcia, Linares, Betis Deportivo, San Sebastián de los Reyes, Real Madrid Castilla, Internacional de Madrid, Badajoz, Extremadura y Talavera.