Con ambición aunque en su particular 'destierro'. Así arranca la temporada el Club Bádminton Ravachol Pontevedra.
En la que será su sexta campaña en la máxima categoría nacional, la División de Honor, el equipo pontevedrés se verá obligado por el momento a seguir jugando como local fuera de la Boa Vila.
En concreto iniciará la liga el 21 de septiembre contra el Ibiza en el Pabellón Coto Ferreiro de A Estrada, pero sigue "trabajando para que en el futuro las jornadas como local puedan celebrarse en Pontevedra, aunque de momento no ha sido posible", aseguran.
Mientras esas gestiones continúan su curso el Ravachol ha dado por cerrada su plantilla con nuevas incorporaciones, dos de ellas internacionales con las inglesas y especialistas en dobles Sian Kelly y Jessica Hopton, junto a la gallega Ana Novoa.
En total durante el verano el Bádminton Pontevedra ha cerrado la renovación de 13 jugadores y la incorporación de varios fichajes internacionales.
"Es la temporada en la que contamos con la plantilla más larga y ambiciosa desde que estamos en División de Honor. Nuestro objetivo es la permanencia, pero si la conseguimos pronto, con este equipo podemos soñar", afirma su director deportivo, Jesús Pereiro.
"Estamos muy ilusionados. Nos ha tocado un grupo complicado, pero los refuerzos son justo lo que necesitábamos: más calidad y más profundidad. Si las lesiones nos respetan, podemos hacer un gran año", señala por su parte el capitán del equipo, Gabriel Fernández.
Además de los tres últimos fichajes se incorporan al proyecto Sid Palakkal, Franziska Volkmann y Patrick Volkmann, y seguirán los internacionales Georgina Bland, Felix Wright, Lisa Curtin, Leo Van Gysel y Emilie Drouin junto a los hermanos Gabriel y Jacobo Fernández, Javier Suárez, Elena Fernández, Raúl Bergua, Marco Fernández, Carmen Carro e Iziar Barcala.
Los que no continuarán en el equipo son Manuel Brea, Ana Carbón, Alexandra Oprișan y Lucía Rodríguez, jugadores que "lo han sido todo para el club, pero el proyecto sigue adelante", defiende Pereiro.