Con una plantilla mermada por las lesiones, las bajas y la falta de recursos, el Pontevedra Club de Fútbol se ha convertido en uno de los protagonistas de la Primera RFEF.
Ganó el derbi ante el Racing de Ferrol (2-1) con cuatro futbolistas del filial en convocatoria, Brais Abelenda lesionado sentado en el banquillo para completar la lista y un sinfín de ajustes improvisados que harían temblar a cualquier entrenador.
Pese a ello, el equipo granate suma su cuarta victoria consecutiva y tercera semana en puestos de play-off, algo que pocos, o prácticamente nadie, habría imaginado cuando comenzó la temporada. Su técnico, Rubén Domínguez, ha logrado sacar el máximo rendimiento a un grupo que jornada tras jornada capea la tormenta y demuestra que con esfuerzo y compañerismo pueden permitirse soñar en grande.
Ante el Racing, Domínguez tuvo que reinventarse una vez más. Con Víctor Eimil sancionado, Álex González y Alain lesionados durante el encuentro, y sin fichajes que permitan refrescar la plantilla, el preparador volvió a tirar de ingenio. Vidorreta, mediocampista de naturaleza, actuó como lateral derecho; Montoro, central, se consolidó en la medular; y Miguel Cuesta, extremo reconvertido, continúa rindiendo a un altísimo nivel como lateral izquierdo.
Mientras tanto, Alain Ribeiro, futbolista de perfil ofensivo, encadena varios partidos actuando como defensa central y a un nivel sobresaliente, encontrándose además con el gol a la salida de dos córners, uno ante el Celta Fortuna y otro este mismo sábado frente al Racing de Ferrol.
A todo ello hay que añadirle los contratiempos que se ha encontrado el equipo durante el inicio de campaña y que han obligado a Rubén Domínguez a sacar la escuadra y el cartabón. Juanra, lesionado de gravedad el 15 de noviembre ante el Mérida, fue intervenido de una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda y afronta varios meses de baja, mientras que Marcos Denia y Pablo Hervías ya no están en el equipo. El primero de ellos, cedido por el Cádiz, fichó por el Sanluqueño, y el segundo rescindió su contrato.
También Nico Conesa, con apenas 58 minutos repartidos en cuatro partidos, está en la rampa de salida y ni entró en convocatoria, y Dani Selma, tras su episodio ante el Mérida, tiene igualmente la puerta abierta para abandonar el club, pese a tener contrato hasta final de temporada.
El único puesto verdaderamente estable esta temporada ha sido la portería, donde Marqueta y Edu Sousa se han alternado con éxito y mantienen un nivel altísimo, firmando paradas decisivas que han salvado puntos y partidos clave para el equipo.
Con todos estos condicionantes, el trabajo del entrenador granate cobra aún más mérito. Ha sabido rearmar un grupo sólido y comprometido que, con "esfuerzo y solidaridad", ha sido capaz de competir de tú a tú con rivales que duplican su presupuesto. No en vano, mientras el Pontevedra maneja un presupuesto de 2,3 millones de euros, el Racing de Ferrol alcanza los 4,4 millones.
"SEGUIR TRABAJANDO CON LOS PIES EN EL SUELO"
A pesar de los méritos y del derecho a soñar que el equipo se ha ganado sobre el campo, Domínguez insiste en no mirar más allá hasta asegurar la permanencia. Restan 20 partidos por disputarse y 15 puntos para alcanzar el objetivo.
Sin embargo, en Pasarón se respira otra cosa. La afición está ilusionada, confía en su entrenador y en el grupo, porque visto lo visto, y con Rubén Domínguez al frente, los milagros ya no parecen imposibles.