Tres partidos en ocho días esperan a un Pontevedra Club de Fútbol que quiere apurar sus opciones de seguir peleando por el play-off de ascenso.
Tras caer de las posiciones de privilegio tras su derrota en Zamora pero con un partido menos, Rubén Domínguez sigue creyendo que la gesta es posible, pero pide a los suyos "ganar ya" para que "los jugadores sientan esa pequeña liberación", aunque niega que los resultados de las últimas semanas se hayan producido por una presión excesiva.
Sí habla de mantener la "responsabilidad" de pelear por un play-off de ascenso que se ha puesto al alcance.
"Queremos ganar también para reenfocarnos y volver a tener los niveles de confianza altos sabiendo que es un rival directo", ha explicado este miércoles desde la sala de prensa de Pasarón mirando hacia la primera de las citas, la visita de un Barakaldo que marcha tercero en la tabla (sábado 4 de abril, 16.15 horas).
"Si le ganamos podemos ponernos a un punto y e golaverage ganado con un partido menos", recuerda el técnico sobre esa "bala extra que esperamos conseguir" con el duelo aplazado contra el Arenas de Getxo y que recuperarán el miércoles día 8.
En todo caso Domínguez resta dramatismo al choque contra e Barakaldo porque "pase lo que pase van a quedar seis jornadas, y en en estos tres partidos para nosotros los rivales lo máximo que pueden hacer son seis puntos y tú optas a 4, 5, 6, 7, 9..."
Para este primer duelo el entrenador de los granates no podrá contar por sanción con Alain Ribeiro y Brais Abelenda, pero sí recupera a Yelko Pino. Por su parte Miki Bosch "es duda", avanza, por las molestias musculares de la última jornada. "Sin descartarlo pero tenemos tres partidos esta semana y hay que valorar cuándo usarlo. Podría llegar y si fuera el último partido de liga 100% diría que lo haría", ha explicado.
El entrenador ourensano ha defendido además que pese a los resultados "no somos un equipo que lleve siete jornadas sin ganar porque es un desastre". Por ese motivo "estoy convencido de que el equipo tal como entrena, le va a dar la vuelta a la situación seguro. Estamos convencidos de que vamos a luchar hasta el final".
En lo que respecta al rival, Rubén Domínguez ha analizado al Barakaldo como "un equipo bueno, intenso, que va para delante y que te hace los partidos incómodos". Llega además en su mejor momento del curso y "con los niveles de confianza disparados", pero "así como las rachas malas se cortan, las buenas también acaban y esperemos que se junten el final de las dos rachas en este partido", ha concluído.