Mantener vivas sus opciones de permanencia, cada vez más mermadas, es la obsesión de un Pontevedra Club de Fútbol que este miércoles ha regresado al trabajo de campo tras haber descansado el lunes y protagonizar una sesión de recuperación en el segundo día de la semana.
El segundo campo del complejo deportivo Manolo Barreiro de A Xunqueira ha sido escenario del primer entrenamiento de la semana sobre el césped, con la mente puesta ya en la 'final' del próximo domingo 30 de abril (17.00 horas) frente al San Sebastián de los Reyes en Pasarón.
Las opciones de los granates pasan por cortar la sangría de goles encajados en las últimas jornadas y también por buscar una mayor efectividad en el área contraria, y es aquí donde la semana ha comenzado con mejores noticias para Señor.
Rufo empieza a ver la luz al final del túnel y vislumbra su recuperación tras cuatro jornadas alejado de las convocatorias. El delantero madrileño disputó su último partido hace un mes en el feudo del Rayo Majadahonda, y desde entonces problemas físicos le han mantenido al margen.
El ariete ha completado la sesión de este miércoles con casi total normalidad y al mismo ritmo de sus compañeros, preservándose sólo en los últimos 10 minutos de entrenamiento y evidenciando que su regreso a una convocatoria parece cercano.
Aunque no esté siendo su mejor temporada, con sólo un gol en su cuenta hasta la fecha, su sóla presencia abre opciones para el técnico en la parte ofensiva.
Será en la parcela defensiva donde se notarán más las bajas esta semana, y es que en la enfermería siguen varios futbolistas, entre los que se encuentran Ángel Bastos y Luis Martínez, lesionado en un entrenamiento de la pasada semana. Tampoco ha trabajado con el grupo en el inicio de la semana Alberto Rubio, cuya presencia frente al Sanse se antoja todavía un imposible, así como el guardameta Viktor Nikolov.