Contar con 80 años de historia dan para mucho, como haber podido disfrutar de grandes jugadores internacionales en sus filas.
Con motivo del 80 aniversario de la Sociedad Deportiva Teucro, alguna de sus leyendas internacionales han vuelto muchos años después a visitar una ciudad que se les quedó grabada en la memoria.
Tres de ellos son Ratsko Stefanovic (temporada 94-95), Velimir Rajic (temporadas 93-94, 94-95 y 95-96) y Marko Curuvija (07-08 y 08-09), y con los tres ha charlado PontevedraViva horas antes de la cena de aniversario del vicedecano del balonmano español.
"Hace 30 años que estuve aquí y Pontevedra ha cambiado mucho como ciudad, es una nueva Pontevedra", explica un Stefanovic que ahora se reparte entre Srebrenica, Celje y París y que formó parte quizás de la plantilla más recordada del Teucro, la que la peleó de tú a tú por el título de liga (finalizó cuarto) y se clasificó para disputar competición europea.
En aquel equipo también estaba Velo Rajic, que para sus compañeros "fue uno de los mejores jugadores del mundo", destaca Stefanovic. También para Marko Curuvija, que llegó a ser máximo goleador de Asobal con el Teucro y que ve en Velo al mejor jugador "de los que ha pasado por la liga española, seguro".

Rajic, que actualmente vive en Almería, reconoce haber seguido desde la distancia las evoluciones del Teucro y "hasta miraba dónde estaba el Pontevedra de fútbol, porque Pontevedra es una ciudad que te enamora", asegura.
A los tres les hace especial ilusión "ver a toda la gente, como a Pillo, a Puga...", afirma Curuvija, recién llegado desde Belgrado.
Lo hace tras haber podido ya compartir vivencias, experiencias y debatir sobre el futuro del balonmano y del que fue su equipo, del que destacan que pese a las penurias económicas pasadas y que abocaron al club a caer a Primera Nacional "al menos el Teucro ahora mismo existe, que no es poco", defiende Rajic recordando que "muchos han desaparecido por el camino".

Les encantaría, por supuesto, "ver si se puede subir, si mejora un poco", pero conscientes de que "el balonmano últimamente está en un nivel tan alto que hace falta dinero", explica Curuvija.
Claro que si en algún lugar eso puede pasar es en Pontevedra y en una provincia que llegó a contar con cuatro equipos la misma temporada en la máxima categoría. Por eso, ellos que han conocido tantos lugares a lo largo de su carrera reconocen que "no hay otro sitio en el mundo como este".
Palabras de tres auténticas leyendas del balonmano.