Ganar en Barakaldo el próximo domingo 21 de diciembre, en el último partido de 2025, "sería dar un salto brutal en cuestión de puntos, dejar aún más lejos el descenso y seguir en la parte alta de la tabla".
Así lo ha reconocido este miércoles en rueda de prensa uno de los futbolistas más destacados en lo que va de curso en el Pontevedra Club de Fútbol, Antonio Montoro, ya sea en su posición natural de defensor central o como en los últimos encuentros participando en el centro del campo.
Los granates llegan justos de energía al último compromiso del año, pero lo hacen con su ambición intacta.
"Es verdad que estamos cansados, pero no es excusa para llegar el domingo y competir allí de la mejor manera para intentar traernos los tres puntos", afirma.
Todo ello sin perder la perspectiva del objetivo real del club, la permanencia en Primera RFEF, y es que "tenemos a tres partidos ya el descenso y creo que desde el principio de temporada el objetivo principal es salvar la categoría, asentarnos en la categoría y luego obviamente, si seguimos haciendo las cosas como se están haciendo, ¿por qué no soñar?", ha señalado Montoro.
"Creo que el equipo está convencido de lo que hace, está trabajando consciente de la situación a la que queremos llegar a final de temporada y creo que estamos dando buenos pasos", defiende el jugador del Pontevedra elegido para comparecer este miércoles desde la sala de prensa del Estadio Municipal de Pasarón.
Un Montoro que sobre su situación particular como centrocapista ocasional se ha mostrado dispuesto a ayudar al equipo en lo que sea necesario. "Años atrás he jugado algún partido suelto también por necesidad en esa posición. Yo intento ayudar al equipo, hacerlo lo mejor posible, lo que me pide el míster y por supuesto siempre con actitud y con buena cara", ha defendido.
Por último también ha analizado al próximo rival en liga, un Barakaldo que "es un equipo que sabe muy bien a lo que juega, cómo presionar a cada rival. Sabemos que va ser un partido muy incómodo, cerrado, en el que no podemos regalar ninguna acción porque ellos mantienen un nivel de exigencia durante los 90 minutos muy alto". Por ese motivo "tenemos que estar concentrados de principio a final".