La goleada del Pontevedra al Talavera en el Estadio Municipal de Pasarón, en la tercera jornada de liga de Primera RFEF, estuvo sin duda alguna marcada por una acción, el penalti y expulsión que supuso el primer tanto granate.
Corría el minuto 17 cuando Oier Calvillo recibiá un balón en profundidad adelantándose a su defensor, se cruzaba delante de él y era derribado claramente cayendo dentro del área. El colegiado, el asturiano Francisco García Riesgo, señalaba el punto de penalti y mostraba la tarjeta roja al visitante Ander Gayoso.
Además de por el hecho de que el primer contacto semeja producirse con claridad fuera del área, el castigo cogió a muchos aficionados por sorpresa pensanso en el cambio de normativa que lleva en los últimos años, al señalar penalti, a mostrar una simple amarilla para evitar un castigo excesivo siempre que la falta se produzca con el balón dividido. El área de hecho marca el color de la amonestación. Así, si la misma jugada fuera decretada fuera de la zona de meta sí sería procedente mostrar una roja siempre que se trate de una ocasión manifiesta de gol.
En todo caso, el árbitro justificó en el acta posterior que el motivo de la expulsión fue "empujar a un adversario con el brazo por la espalda, evitando con ello una ocasión manifiesta de gol, sin opción de disputar el balón". Esta última coletilla, "sin opción a disputar el balón", es la que resulta decisiva a la hora de entender el castigo final.
Polémica de las buenas, que daría para llenar minutos y minutos de televisión de tratarse de la Primera División, y que la cuenta especializada en arbitrajes Mr. Asubío explicó de la siguiente manera.
@MrAsubio: Estou dacordo no disciplinario, coido que Gayoso o único propósito que ten no lance e ir a derribar a Calvillo polas súas costas (sin opción de desputa de balón) evitando unha manifesta ocasión de gol. Érrase na reanudación, o contacto que fai caer a... pic.twitter.com/1S4lN50NnQ
— Mr. Asubío (@MrAsubio) September 11, 2022