El Tenis de Mesa Monte Porreiro ha puesto fin de una vez por todas a su particular vía crucis.
Lastrado por las lesiones y problemas físicos de sus jugadores, el equipo pontevedrés ha encadenado hasta siete jornadas consecutivas sin ganar en la Superdivisión Masculina, aunque había ya recuperado el tono con tres empates seguidos.
Ahora, al fin, ha llegado un triunfo que es sanador, y que unido a los puntos conseguidos a principio de temporada consolidan al equipo en la sexta posición de la tabla, la última que da derecho a acceder a competiciones europeas.
La victoria llegó en la visita al pabellón de Príncipe Felipe del Hortitec Alzira (4-2), en un duelo tremendamente disputado.
André Silva le dio el primer punto a los locales tras un apretado partido a cinco mangas frente a Matteo Mutti, y Miguel Ángel Vílchez daba continuidad al Monte Porreiro poniendo el 2-0 por la vía rápida.
Reaccionaron los visitantes al no poder Nico Galvano con Tobias Rasmussen, pero André Silva vencía a continuación a José Carlos Guillot dejando al Visit Pontevedra a punto del triunfo.
Restaban dos encuentros y, con el empate ya asegurado, hacía falta ganar uno para llevarse el enfrentamiento, aunque el Alzira no había dicho su última palabra y colocaba el 3-2 momentáneo.
Todo quedaba para el encuentro defitinivo, y ahí Miguel Ángel Vílchez le dio al Monte Porreiro el punto que necesitaba superando en cuatro mangas a Rasmussen para colocar el 4-2 final.
Con el triunfo el Tenis de Mesa Monte Porreiro se distancia en 10 puntos de los puestos de descenso y tiene en la mano asegurar la permanencia un año más en la máxima categoría del tenis de mesa nacional.