Aunque se dieron pasos en años anteriores, no ha sido hasta este 2025 cuando han comenzado a encajar las piezas dispuestas por el gobierno municipal para 'reverdecer' Pontevedra.
Hacer que la ciudad sea cada vez más verde, renaturalizando espacios que hasta ahora estaban degradados, ha sido una de las principales líneas de trabajo del ejecutivo pontevedrés.
Entre los grandes hitos que nos deja este 2025 está, sin duda, el inicio de las obras de acondicionamiento del nuevo parque de A Parda, un auténtico pulmón verde de cerca de 35.000 metros cuadrados entre la Cidade da Xustiza y las calles Entrevías y Otero Pedrayo.
El nuevo parque, que costará 5,3 millones de euros, comenzó a ejecutarse en marco y, según las previsiones municipales, debería estar terminado en 2027.
Es el mayor parque que se ha construido en la ciudad en los últimos cien años, desde que se hicieron la Alameda, el parque de las Palmeras o los jardines de Vicenti, y dinamizará una de las zonas de mayor crecimiento.
Además, la intención del Concello es conectar este parque con el paseo del Gafos, por lo que toda la ciudad estará unida de manera peatonal por un sendero verde desde la ría hasta A Parda.
La otra gran actuación que en este 2025 ha sentado sus bases, si bien se ejecutará el próximo año, es el 'destape' del río Gafos, a su paso por Campolongo.

Serán dos empresas de Pontevedra, COVSA y EC Casas, las que aborden este ambicioso proyecto, en el que se invertirán casi 4,2 millones de euros.
La recuperación del Gafos, que el gobierno municipal ya pone de ejemplo en toda España, permitirá liberar el tramo "enterrado" del río, entre Alcalde Hevia y General Rubín, en los años 70 y conseguir que toda esta zona tenga una mayor calidad urbana.
Todo el ámbito recuperado contará con más espacio natural y con más arbolado y la solución que se adoptará, con cambios incluso en el cauce, reducirá el riesgo de inundaciones en la zona.
Estas dos no han sido las únicas actuaciones que, a lo largo de 2025, han dado pasos en firme para humanizar más Pontevedra, mejorar su movilidad y avanza en su modelo urbano.

Así, han terminado las obras de la Rúa da Santiña, que ya luce su nueva imagen; se ha desbloqueado la construcción de la variante de Alba, del nuevo vial de Mollavao y de la reforma de Rosalía de Castro; o se han creado nuevas zonas de estancia a lo largo del trazado del Gafos.
Además, en apenas unos días comenzarán las obras del nuevo pabellón de Monte Porreiro, que incluirá una gran plaza pública en su cubierta; y también han avanzado los trámites para rehabilitar el Pazo de Lourizán, Santa Clara o los edificios centrales del Museo.
Por el contrario, este 2025 que ahora termina ha servido para enterrar, casi definitivamente la continuación de la A-57 hacia el norte, debido al malestar que su trazado generó entre los afectados. El Concello apuesta ahora por ampliar la capacidad de la PO-224 hasta Barro.

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