El BNG insiste. "Non estamos de acordo en poñer autobuses dando voltas sen xente", asegura Miguel Anxo Fernández Lores, ya que los nacionalistas entienden que "xenera un gasto económico grande e non resolve os problemas". Pero el rural necesita un transporte urbano, especialmente para ese tráfico "cautivo", personas que no tienen vehículo privado y necesitan desplazarse a la ciudad.
Para ellos, el programa electoral del BNG incluye la posibilidad de establecer un transporte a demanda, un servicio en el que pretenden involucrar a los taxistas de la ciudad y que las dos asociaciones de autopatronos que hay en Pontevedra conocieron este lunes en un encuentro con Fernández Lores. "Temos que ver de que forma se pode facer, que custos ten e que sexa operativo", explicó el candidato a la Alcaldía.
Lores señaló que se estudiará implantar este sistema "se somos capaces de racionalizar este tema". Apuesta porque varios vecinos se junten y desde este servicio se les mande un taxi "porque lles fai falta e non teñen alternativa", respetando siempre las necesidades de los usuarios y el interés público que tengan estos viajes.
Además, el candidato del BNG reiteró que los taxis son un "servizo público que queremos manter como tal". Por ello, avanzó que se oponen a la liberalización del sector "porque iría en contra dos intereses dos cidadáns e dos traballadores, que son maioritariamente autónomos". Lores reiteró que dentro del modelo urbano, los taxistas cumplen una función "fundamental" y prometió aumentar la colaboración con el sector.
Con respecto a este encuentro, los portavoces de las dos asociaciones de taxistas de Pontevedra, Javier Filgueira y José María López, afirmaron que había sido "moi positiva" porque les permite "contrastar opinións e solucionar certas discrepancias". Ambos se mostraron satisfechos por esta idea del transporte a demanda porque supondrá "máis traballo nun momento no que o estamos pasando mal".