36 son ya los círculos conmemorativos que recuerdan en la calle Rosalía de Castro de Pontevedra a las víctimas de la violencia machista en la provincia desde el año 2003: 34 negros, por las mujeres asesinadas y 2 blancos, por las menores víctimas de la violencia vicaria.
Forman parte de la instalación artística en memoria de las víctimas de la violencia machista creada en 2024 delante de la Audiencia Provincial de Pontevedra y este 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra las mujeres, sumó cuatro nuevos, uno por cada víctima de 2025.
Hasta allí se trasladaron este martes representantes de los tres grupos políticos con representación en la corporación municipal de Pontevedra, en una presencia de unidad que el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, agradece porque "é importante que non haxa fisuras" en la lucha.
"Desde logo, a loita continúa" reivindicó Lores, que considera que "as mulleres teñen que saber que non están soas, que teñen a gran parte da sociedade apoiando as súas reivindicacións".
Aprovechó el alcalde para reivindicar que ""hai que dedicar máis diñeiro a protexer as mulleres que queiran independizarse ou que queiran abandonar esta situación de posible asesinato por parte do machismo imperante".
Para el regidor pontevedrés, "debemos toda a sociedade ser consciente", todas y todos tenemos que hacer nuestras aportaciones y, cada vez que se produzca un asesinato machista, "seguir visibilizando".
El Concello decidió visibilizar la violencia machista en estas placas, una por cada mujer asesinada en la provincia y Lores lamentó que "desgrazadamente" tenemos que añadir este año 4 placas más de 4 mujeres que fueron asesinadas por el hecho de ser mujeres.
Es un proyecto que apuesta por mantener en el tiempo y "desgraciadamente a longo prazo" cómo resultado de "centos de anos de patriarcado".
Las nuevas placas recuerdan a: M.C.P., 49 años y vecina de Campo Lameiro; R.R.G., de 78 años y de Cerdedo -Cotobade; E.G.D., de 61 años y de Vilagarcía de Arousa; y T.D.J.G., de 48 años y de Porriño.
El crimen de Campo Lameiro sigue en fase de investigación; los de Cerdedo y Vilagarcía fueron matricidios; y la víctima de Porriño es una trabajadora del SAF asesinada por un usuario del servicio.